24.07.19
Entrevistas _ Teatro

Entrevista a Tupac Larriera, protagonista de la obra Santiago despierta

El teatro Border es uno de los teatros más agradables de la ciudad de Buenos Aires. Ir a ver un espectáculo allí predispone al buen humor, a las ganas de compartir. De Border se agradece su amabilidad, su cartelera y hasta incluso su limpieza: hay teatros muy reconocidos que confunden bohemia con mugre. Desde hace varias semanas se presenta en Border una obra que despierta mucha curiosidad por varios motivos. En un momento de vacas flacas, esta obra llena función tras función. En un momento sumamente egoísta de nuestra sociedad, los directores responsables son un dúo. En un momento donde las cuestiones sociales de la calle y de los medios se toman con demasiada solemnidad cuando tienen su tratamiento en el arte, aquí se permiten verdaderos momentos de melodrama y buena comedia. Hablamos de la obra Santiago despierta, con dramaturgia de Agustín Aguirre, y dirección a cargo del autor acompañado por la brillante actriz y maestra teatral Lili Popovich. Su protagonista es Tupac Larriera, y con él tuvimos este fluido y siempre interesante diálogo.

Tupac, contanos cómo te llegó este proyecto y que fue lo que te interesó de él. 

El proyecto me llegó por mi representante, Tommy Pashkus, que me proponía hacer casting para el personaje de Santiago. La obra me encantó cuando me llegó, por primera vez no quería que se agoten esas páginas que estaba leyendo. Aprendí mucho sobre el machismo, me hizo pensar en cosas que no había pensado antes. La verdad que me parecía un gran desafío interpretar a un personaje como Santiago.

Tenés dos directores. ¿Cómo fue este trabajo con dos figuras de autoridad a la vez. y qué diferencias encontraste en cada uno de ellos? 

Tener dos directores es maravilloso y más aún en este proyecto donde fue esencial la mirada de ambos sexos. Agustín va más al subtexto y al personaje, y Lili a la técnica actoral dentro de eso. Son perfectos, juntos me volaron la cabeza, se complementan mucho y todavía tengo mucho más por aprender de ambos.

 La obra tiene un elenco muy numeroso, ¿Qué tal fue esa experiencia? ¿Cómo protagonista te sentiste con una responsabilidad mayor sobre ellos? ¿Cómo fue la dinámica de ensayos y el trabajo conjunto durante todo el proceso?

Hay que estar muy enfocados porque cuantos más somos, más fáciles pueden ser algunas cosas ya que si nos predisponemos podemos ayudarnos mucho, pero si nos desconcentramos puede tornarse todo un caos. No hay punto medio. La verdad que no sentí responsabilidad mayor por sobre ellos, solo la responsabilidad de que cada vez que pisaba el escenario luego de dar sala, yo dejara de ser Tupac, y encarnaba en Santiago. De esa forma, no hay margen de error, si alguno se equivocaba, se perdía, se olvidaba la letra, mientras yo sea Santiago, la obra no se iba a frenar, pero no es algo en lo que piense mucho ya que todos son grandes actores y actrices que siempre se predisponen en que todo tenga su rumbo. En cuanto a los ensayos, separamos al elenco según las escenas, entonces a veces me tocaba con unos y otros días con otros hasta que empezamos con los ensayos generales. Todo siempre fue excelente, y nos divertimos haciendo nuestro trabajo.

Santiago despierta es un relato fantástico que cuenta la historia de Santiago, un joven muy machista que vive una experiencia insólita: por un día su mundo se da vuelta. Las mujeres tienen actitudes hembristas y los hombres deben padecerlas. De esta forma en su hogar su padre se vuelve un ser dominado, en su trabajo sus compañeras son las reinas de la oficina y en las fiestas son los varones los acosados. Esta experiencia hará que Santiago despierte a ver el mundo con otros ojos, esos que durante tanto tiempo mantuvo cerrados. 

¿Cómo es tu personaje? ¿Te reconociste en alguna de sus características? 

Santiago es todo lo que la sociedad quería que sea. No por mis viejos, pero en la primaria y  secundaria si no eras el “capo” que jugaba y sabía de fútbol y hablaba del culo de sus compañeras o de sexo (por más que no sepas nada del tema) eras el “raro”. Yo inevitablemente me fui alejando de todo eso, empezando por el fútbol.
Hasta los 10 años quise ser un futuro goleador de independiente y pasé de idolatrar al Kun Agüero o Maradona, para que mis ídolos sean Robert De Niro, Tom Hanks y Jim Carrey. Así que entiendo bastante de que hablar la obra. Para interpretar este personaje trataba de pensar en esos momentos, en qué hubiese pasado si yo no me alejaba de todo eso y me dejaba llevar por la mirada de los demás.

¿Cómo crees que se contextualiza la obra en estos tiempos?

Hoy por suerte el mundo está cambiando, creo que la obra es perfecta para irse reflexionando, para ver más allá de lo que creemos que ya sabemos. A veces los jóvenes (incluyéndome) creemos que la tenemos clara, que estamos re deconstruidos pero siempre hay más para aprender y expandir y creo que esta obra ayuda muchísimo a eso.

La obra desarrolla la cuestión del machismo en la juventud y en los lugares de trabajo. ¿El medio teatral escapa a esas trampas? 

Nada escapa del machismo, vivimos en una sociedad patriarcal y nos criaron de esa manera. Lo digo por hombres y mujeres.

¿Crees que el teatro puede modificar la realidad?

Claro que sí, en el teatro tanto como en el cine o en la tv interpretamos un guión… Si el guión es bueno y con leerlo te modifica la realidad, entonces depende del director y de todo el equipo poder lograr plasmar lo mejor que se pueda eso que el guión te produce al leerlo. Y sin importar los efectos especiales o las posproducciones en cine o tv, la magia del teatro es inigualable. Ese hecho increíble de que no haya cortes, de que no repetís escena ni nada. Es todo en vivo, y eso genera una adrenalina incomparable.

¿Esperás que las obras en las que actúas digan algo con lo que necesariamente estés de acuerdo? 

Sí, no haría una interpretación de algo en lo que no estoy de acuerdo. A ver, un personaje no es problema… Si no, el mensaje de la obra.

Tupac es el protagonista ideal para una obra como Santiago despierta: sincero, esperanzado y joven. Santiago despertó, ¿pero que lo espera después? ¿La realidad que espera o una nueva forma de la pesadilla? Pregunta incómoda. Lo mejor que puede regalar el teatro. 

 

©Diego Ávalos, 2018 

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.