01.12.16
Críticas _ Teatro

Pieza Plástica

Hace ya algunos años se realiza el Festival Internacional de Dramaturgia Europa + América, algunas de las obras que allí se presentan trascienden el ciclo, cambian de espacio y continúan en cartel. Ese es el caso de Pieza plástica, obra que hasta la semana pasada podía verse en el Centro Cultural San Martín y que -realmente- esperamos que continúe, aunque sea, una temporada más porque es impresionante.

Deslumbra el ritmo, el abordaje, la dirección de Luciano Cáceres que marca el tempo y redunda de sincronía entre textos, acciones y gestos que en su exageración muy lejos están de empalagar sino que, por el contrario, cautivan al espectador que sigue de manera hipnótica esta propuesta.

Todas las familias esconden algo en su cotidianidad que se traduce en lo siniestro, por aquí es al revés todo está tan expuesto que el funcionamiento diario se vuelve especular neurosis donde lo reprimido reviste un carácter sexual, que se asoma como frustración de pareja, de padres, de hijos, de roles.

Aquello puesto en cuestión a través del humor son los lazos sociales propios de la sociedad capitalista pero esta crítica también es ridiculizada en el rol del artista, entonces no queda ningún sitio por descomponer. Y la exposición hace al ridículo. Sobre todo a través de la presencia del personaje de la empleada doméstica, interpretado magistralmente por Shumi Gauto, quien es la encargada de ser portadora de cierta verdad.

Sin dudas la naturalidad y candidez de Shumi Gauto la posicionan como revelación; todos los actores deslumbran (Joaquin Berthold, Julián Calviño, Santiago Magariños) pero ya los vimos trabajar y este no es el caso de quien hasta hace poco sólo era conocida como locutora. Brenda Gandini también sorprende con su calidad y fuerza actoral. Este combo también es el resultado de una atinada dirección de Cáceres.

La escenografía, el vestuario, las luces, colorean esta obra de humor negro; la camarita manual que proyecta en vivo, y que al comienzo de la obra parece un capricho experimental y un recurso visual, encuentra su justificación argumental hacia el final. Cuando las relaciones de poder se trastocan y el esclavo deviene amo de su propio artefacto pictórico.

calificacion_5

Teatro: Centro Cultural San Martín – Sarmiento 1551.

Última función: sábado 26 de noviembre 20 hs.

 Alelí Jait | @alelijait

Dramaturgia: Marius von Mayenburg. Dirección: Luciano Cáceres. Traducción: Pola Iriarte. Elenco: Joaquin Berthold, Julián Calviño, Brenda Gandini, Shumi Gauto, Santiago Magariños. Diseño de vestuario: Julieta Harca, Ana Leyva. Diseño de escenografía: Agustín Garbelloto. Diseño de luces: Gonzalo Córdova. Asistencia de escenario: Leandro Saa, Matias Teres. Asistente de producción: María Luz Nicolai. Asistencia de dirección: Verónica Nicolai. Producción ejecutiva: María Velez. Prensa: Centro Cultural San Martín.

 

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