18.11.16
Críticas _ Teatro

Ser Ellas

¿Puede una fuerza arrolladora encarnada en el pensamiento femenino de Simone de Beauvoir, expresar una idea que fue trascendental para su época en una hora de puesta teatral? ¿Cómo contar la vida de una luchadora por los derechos sociales como lo fue Eva Perón o Evita del pueblo? ¿Cuál es la verdadera Frida Kahlo? ¿La de una película de Hollywood o la artista marxista, símbolo de la lucha por la liberación latinoamericana?

Pues bien, ninguna de estas respuestas es posible de contestar, por ahora, en una obra de teatro. Simplemente porque no es lo que busca la nueva pieza creada por Adrián Blanco. Y previamente escrita por Erika Halvorsen.

En este encuentro imaginario, que a su vez deja vislumbrar algo real al atar cabos históricos, se reúnen tres enormes mujeres. Aunque nunca dudaron a la hora de ejercer su rol de compañeras y amantes de sus famosas parejas (Sartre, Rivera y Perón), desarrollaron un camino propio para la liberación femenina tanto en su época como en la actualidad. Ya que sin estos tres rostros que pertenecen a los libros de historia y a las mujeres que los llevan impresos en su memoria, no sería posible siquiera pensar en un verdadero feminismo. La lucha continúa, y ellas aún hoy se erigen como estandartes de lo que el feminismo representa.

¿Cuál es el punto de éste cónclave? ¿Por qué se envuelven en una conversación de temas actuales, sin dejar de ver su propio pasado? ¿Hay una deuda con ellas mismas o con sus propios ideales? Nada de esto último. Simone, Eva y Frida, más allá de desnudar su alma y mostrarse permeables a la hora de hablar de sus hombres, no muestran ninguna duda en las batallas que emprendieron cada una en su época.

Mientras transcurre la primera mitad de la obra las tres dejan ver que en cualquier lucha hay consecuencias, y así se percibe en el aire cierto dolor ante eventos inesperados de los que no hay vuelta atrás. Pero estos grandes personajes femeninos siempre supieron y demostraron que la lucha estaba en los tiempos que vienen y no en el pasado.

El director de la obra, Adrián Blanco, toma un encuentro imaginario, lo vuelve un desafío y un juego actoral a la vez. Un desafío del que Ser Ellas sale airosa y con mucho para analizar.

Tres leyendas bajan a la tierra, abren el diálogo sobre temas actuales e intentan no dar el brazo a torcer en cada una de sus posturas. Pero en ese despliegue de egos, manías y convicciones,  hay sobre todo, una tríada de almas en estado puro.

Así es como Julieta Cayetina (Frida), Ana Celentano (Eva) y Anabel Cherubito (Simone), se ponen esta carga al hombro, se llenan de valor y vigor y sacan adelante a sus personajes casi como un desafío personal. Por momentos las muestran sensibles, impenetrables, tercas, pero siempre fieles a ellas mismas, siempre buscando darle libertad a sus ideas. Libres de expresar un pensamiento, revolucionario para la época de cada una. Un pensamiento que es necesario refrescar en muchas mentes de hoy en día.

El desafío de Ser Ellas quizás sea el de no perder la esencia de aquellas palabras que digitan una historia que ya fue escrita por las manos de estas mujeres. El juego teatral servido para tres actrices permite paladear, descubrir en el encuentro cuál es la verdadera forma de darle vida a una idea, un ideal o una lucha.

Teatro: El Tinglado – Mario Bravo 948 CABA

Funciones: Jueves 20hs.

Entradas: 250 $

calificacion_3

Flavio Hidalgo del Castillo @corazondecomic

Dirección: Adrián Blanco. Libro: Erika Halvorsen. Producción: Roni Isola. Vestuario: Julieta Rebottaro. Diseño Gráfico: Lucila Gejtman. Asistente de dirección: Caro Perotta. Peinado de Pelucas: Fabián Sigona. Elenco: Julieta Cayetina,  Ana Celentano,  Anabel Cherubito. Prensa: Mercedes Otero.

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