04.01.22
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Crítica: A un click de distancia (Language Lessons), por Eduardo Elechiguerra

¿Qué diferencia hay entre las enseñanzas ofrecidas por un profesor, un psicoterapeuta y un amigo? Pretendamos una simple respuesta*: el primero le brinda sentido al conocimiento en medio de la simultaneidad de la vida. El segundo reformula el sentir en los aprendizajes y tropiezos de sus pacientes. El tercero ejerce ambos roles desde la intuición y dispuesto a que sea recíproco.

Esta diferencia se vuelve confusa en la coproducción Language Lessons (2021). La floridana Natalie Morales dirige, co-escribe y co-protagoniza junto al luisiano Mark Duplass la historia donde ella interpreta a Cariño, una profesora particular de español, y él a Adam, el inesperado alumno que recibe, como regalo de cumpleaños de su esposo, un paquete de cien clases con ella. 

En principio las sesiones virtuales parecen una oportunidad para mostrar con despreocupación las diferencias personales y los respectivos prejuicios socioeconómicos de Cariño y Adam. Él ostenta una casa de dos pisos con piscina incluida. Ella se conecta desde distintos sitios de Costa Rica, también a modo de aprovecharlos pedagógicamente. 

Luego, a medida que tres acontecimientos agravan sus rutinas de clases, la obra premiada va perdiendo lo espontáneo de las actuaciones principales. Morales y Duplass construyen sus personajes a través de una química abierta a la tontería, la gracia y la franqueza. La mirada luminosa de Morales expresa calidez tanto como incomodidad. Duplass aprovecha todo su cuerpo para ridiculizar con gusto a su personaje.

Los excesos en aquellos tres giros argumentales del guion también vuelven irrelevantes los detalles técnicos que buscan emular el funcionamiento de las plataformas web. Así las imágenes congeladas, la baja resolución y el sonido desfasado aparecen como errores ingeniosos de la imagen audiovisual ya que el plano fijo aquí enmarca el punto de vista de las computadoras de Cariño y Adam.

Al final a costa de resaltar la soledad de ambos y forzar una relación significativa, las grandes acciones de Morales y Duplass como profesora y alumno evidencian la incredulidad de la obra de que perfectamente se puede aprender de lecciones pequeñas, vengan de quienes vengan. Por lo menos el desempeño actoral ejemplifica de manera genuina como las amistades surgen del desinterés y la torpeza enmendada.

 

 

 

© Eduardo Alfonso Elechiguerra, 2022 | @EElechiguerra

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

* “¿Hay una verdad de la amistad? Y si no la hay, si siempre resurge en ella la ilusión narcisista, ¿no obedece en cualquier caso a una necesidad absoluta? Su regreso infatigable al corazón de las relaciones humanas señala un punto de incandescencia en el que la intensidad del sí mismo encuentra su límite. A menos que uno se embarque en la aventura del exceso especulativo o místico, a riesgo  de perderse a uno mismo tanto como al otro, sólo queda la opción del silencio y de vivir, en la carne de esta relación enigmática, el ínfimo peso de lo real que viene a acompasar las redes de nuestras relaciones sociales convencionales” (Sophie Jankélévitch y Bertrand Ogilvie).

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