08.09.21
Cine _ Estrenos

Crítica: En el nombre del litio, por Eduardo Elechiguerra

La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) investiga y promueve el rol de los ciudadanos en sus comunidades desde 1985. Varios de sus integrantes trabajaron en la obra de Martín Longo y Tian Cartier, con Pía Marchegiani a la cabeza de la investigación.

Y es en el diseño sonoro  de Fernando Ribero donde las medidas gubernamentales e internacionales contrastadas para la extracción del litio en tierras jujeñas hallan una distancia más precisa que la de los otros elementos técnicos y temáticos. Su propuesta aural presenta muchas palabras fuera de campo como si estas contextualizaran solo desde la lejanía la realidad geográfica y ambiental de Jujuy.

Ribero sugiere este abismo con las declaraciones de tales autoridades sobre los salares en contraste con la realidad visual donde la palabra queda fuera. Cuando los pueblos aborígenes de Jujuy se reúnen o son entrevistados, la banda sonora sí está sincronizada con lo ocurrido en escena. Esta decisión le aporta claridad a la obra si bien casi al finalizar se pierde el equilibrio ganado con este aspecto. 

La película además dedica tiempo en la banda sonora para reconocer la importancia del agua en la naturaleza y en las culturas originarias. Como si no bastaran para ello los testimonios de algunos entrevistados, hay una confusión significativa entre los subtítulos de la obra y lo cantado en una escena. 

Mientras un jujeño canta el verbo “vivo” el subtítulo indica “bebo”. Así se trate de un descuido técnico, esta ínfima diferencia entre lo cantado y lo subtitulado redimensiona la importancia del agua para la Tierra y sus seres vivos.

Recordemos además que las declaraciones desacertadas del último expresidente argentino revelan los perjuicios ocasionados a las comunidades. Pero su recurrencia durante la obra y los minutos finales delatan cierta desproporción partidista por parte de los realizadores para apuntar hacia una independencia idealizada de la toma de decisiones de los ciudadanos. Los planos medios y la fotografía preciosista hacen creer que el intervencionismo estatal es desechable cuando esta obra partió de una intervención investigativa y técnica, como lo hace todo registro o documento.

Queda entonces por fuera de la obra la necesidad de un esfuerzo mancomunado para que sean tomadas en serio sus costumbres en lo que atañe a la extracción del preciado mineral. Todavía como mensaje ecológico ese cierre desatina en la manera como los cambios son más factibles: sumando esfuerzos. Y es precisamente el propio cine un medio que puede ser el ejemplo más claro de esto.

Al final en el transcurso de las declaraciones y entrevistas del documental, se hace evidente que las autoridades son cuestionadas y los ciudadanos de Jujuy son reivindicados, ambos casi hasta el extremo. Al menos, los realizadores hallan en el agua un equilibrio temático y elemental por encima incluso de las investigaciones mostradas en la obra. A fin de cuentas y sin tal líquido, qué cabida tenemos en la Tierra.

 

 

 

© Eduardo Alfonso Elechiguerra, 2021 | @EElechiguerra

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Guion, dirección, producción: Tian Cartier, Martín Longo.

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