03.09.21
Cine _ Estrenos

Crítica: Willy’s Wonderland (Paramount+), por José Tripodero

Una de animatronics asesinos

Hace ya un largo tiempo que Nicolas Cage es el mejor exponente del VOD porque entiende los mecanismos de un modo de producción con el que todavía la industria y la crítica se muestran desconcertadas. Más allá de involucrarse en la producción de algunas de sus últimas películas, su presencia es la que permite que estos proyectos (de sinopsis imposibles de vender en el sistema de estudios actual) puedan prosperar. No existen límites en este último tramo de la carrera de Cage; desde thrillers puramente genéricos (de hecho uno se llamó Vengeance: A Love Story) hasta pesadillas psicodélicas de colores como Mandy (2019) de Panos Cosmatos, la cual podría haber sido el súmmum del descerebre, pero este año apareció Willy’s Wonderland.

Si le pasamos el peine a la filmografía del director Kevin Lewis nos vamos a encontrar con una serie de intentos fallidos, incluso en el de ser exploitations de algo. Lo mismo puede decirse del guionista G.O. Parsons, quien tiene una carrera corta como actor de esos que rellenan un elenco y nula -hasta ahora- en la escritura. Entonces, ¿qué puede tener de atractiva una película con este Lewis de director y este Parsons de guionista? De vuelta, la presencia de Nicolas Cage. Para ser justos hay que adosarle, al carisma y a la falta de sentido del ridículo de un otrora actor que bordeó el prestigio, una sinopsis arriesgada que presume un disparate mayor. Un hombre (Cage, claro) es timado por un mecánico y un magnate pueblerinos que, a cambio de pagarle el arreglo de su auto varado en el medio de la ruta, no le dejan otra opción que pasar una noche en un pelotero abandonado habitado por animatronics siniestros. Detrás de las formas y canciones infantiles hay una leyenda sobre unos asesinos en serie satánicos que poseyeron a estos muñecos y aniquilan a todo aquel que entre al lugar. La clásica historia de los cazadores-cazados es la recurrencia que motoriza un argumento que teje su propio verosímil; invita a entrar a aquellos que suspendan el principio de credibilidad sin reparar en el menor de los cuestionamientos. Dentro de esa recurrencia el tono de la comedia es lo que libera las ínfulas de una gravedad que podría colarse, es así que las muertes ofrecen una creatividad aceptable para este tipo de películas, además de presentar una gama variopinta de lo siniestro en los diferentes muñecos asesinos. Los hallazgos de dirección en la puesta de cámara presentan la mayor sorpresa de Willy’s Wonderland. Lejos están de contornear la película con sofisticación, aunque evitan la caída en el encapsulamiento de una estrategia retórica anodina. No es de extrañar que el guión casi se mande la parte en mostrar los enormes huecos que tiene, como si nunca hubiese existido algo parecido a una relectura o reescritura. En más de un momento se presenta la situación de “si el personaje va para el otro lado se soluciona el conflicto”, lo que en guión es el escenario a evitar siempre a todo a costa.

Hace apenas un par de años se estrenaba, también en VOD, The Banana Splits Movie, que guarda cierta similitud con Willy’s Wonderland en la premisa de unos muñecos que se presentan como el interés infantil de un grupo de niños para luego develar una cara asesina imprevista. Mientras la primera película elevaba su cuota de perversión por tratarse de una transposición de unos dibujos animados de los 60 creados por Hannah-Barbera, en la segunda el desparpajo se presenta en una brutalidad que se burla de la falta de límites. Ya no hay entes de calificación que se opongan a productos de este tipo por tratarse de potenciales quebradores de la moral y del buen gusto; principalmente porque el VOD vuela bajo y el radar de otros tiempos ni siquiera detecta la existencia de estas películas. El pequeño público receptor  ya sabe en qué calles se mete al encontrarse con “la nueva de Nicolas Cage”, lo que ilustra uno de los ejemplos más honestos del cine actual.

 

 

© José Tripodero, 2021 | @jtripodero

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Dirección: Kevin Lewis. Guion: G.O. Parsons. Elenco: Nicolas Cage, Emily Tosta, Beth Grant, Kai Kadlec, Ric Reitz, Chris Warner. Producción: Nicolas Cage, Grant Kramer, Bryan Lord, Jeremy Daniel Lewis, David Ozer. Duración: 88 minutos.

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4 respuestas a “Crítica: Willy’s Wonderland (Paramount+), por José Tripodero”

  1. Cefe dice:

    Son gemelos con Calo. Usan las mismas frases y referencias.
    Ojo que un 5 stars seria El Padrino y esta tiene 3,5 stars.
    La miro y mañana te cuento.

  2. Cefe dice:

    Ya la vi y me diverti bastante, pero una cosa es que una pelicula nos divierta y otra cosa que sea buena, y esta es una poronga.
    No a las estrellitas para calificar.
    La cosa va por otro lado.
    Saludos

  3. José Tripodero dice:

    Hola Cefe:
    Gracias por comentar pero no hay que tenerle miedo a que algo te divierta. A mí por ejemplo me aburre comparar todo el tiempo con lo canónico.

  4. Robert Zemeckys dice:

    Grande Josecito acá te banco, te mando un abrazo y perdón por rechazar tu invitación a la reunión de KKK

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