09.11.15
Cine _ Directores _ Entrevistas

Entrevista a Gastón Ugarte, de Pixar

Desde hace dos décadas, Pixar se convirtió no sólo en sinónimo de calidad cinematográfica, sino en un pionero del cine de animación, doblando la apuesta narrativa y tecnológica con cada película. En el corazón del estudio de la lamparita, en el epicentro de la magia, allí donde convergen la creatividad y la ciencia, trabaja un argentino llamado Gastón Ugarte liderando un equipo que vincula lo mejor de los dos mundos. Este hombre, oriundo de Tucumán, nos cuenta que quiere ser animador desde chico y supo encontrar su rumbo luego de enviarle una carta a los estudios Disney quienes, para su sorpresa, le respondieron encaminandolo hacia escuelas de animación. Una vez en Estados Unidos comenzó a trabajar en proyectos de distinto estilo como Soy Leyenda o Los Reyes de las Olas, hasta que el destino (y el trabajo duro) lo llevaron a sumarse al equipo de Wall-E, de ahí en adelante, no dejó de trabajar en esa maravillosa fábrica de ilusiones que conocemos como Pixar Animation Studios. Su proyecto más reciente Un Gran Dinosaurio, lo trajo nuevamente a la Argentina.

 

Gastón, tu rol oficial en Un Gran Dinosaurio es “Líder de Modelado de Set” ¿Qué hace un artista de modelado de set? ¿Qué te llevó a elegir ese trabajo entre todos los que tiene para ofrecer el mundo de la animación?

Nosotros somos responsables de crear todos los elementos que componen el mundo en el que toman lugar nuestras películas. En el caso de Un Gran Dinosaurio, construimos las diversas especies de plantas, árboles, rocas, terrenos, Colinas y Montanas que conforman el mundo que se ve en pantalla. Todo lo que se ve en la pantalla fue atentamente modelado por mi equipo.

La decisión de especializarme en sets se dio naturalmente. Durante el transcurso de mi carrera y evolución como artista. A medida que fui trabajando en distintas casas de animación y cine, fui dándome cuenta que disfrutaba mucho mas de proyectos grandes. Me gustaba modelar cosas epicas, de proporciones gigantes. Y me sentía muy limitado como artista modelando personajes, que ya habían sido extensivamente diseñados y dibujados de todos los ángulos habidos y por haber. En set design, al ser en su mayoría proyectos tan grandes, suelen ser mucho más sueltos a la hora del diseño, y el director de producción te da mucha más libertad artística a la hora de la creación y diseño. Y creo que eso fue lo que me enganchó inmediatamente.

A la hora de construir el universo en el que transcurre una historia, la animación brinda la posibilidad de crear algo desde cero o bien, tomar fragmentos del mundo real. Pixar ha hecho ambas cosas, ya sea la reconstrucción de paisajes parisinos en Ratatouille, Monument Valley en Toy Story 3 o construir un espacio futurista en medio del cosmos en Wall-E. ¿Qué dificultades técnicas y creativas presenta cada una de las tareas? ¿Tenés preferencia por alguna?

La verdad es que cada proyecto presenta siempre sus retos y cosas lindas. Crear universos fantásticos o paralelos es siempre algo muy divertido, que empuja tu creatividad como artista y alimenta a ese niño que tenemos adentro. Fomenta ese ejercicio tan sano que es soñar y ver las cosas de distintos ángulos. Mientras que recrear mundos también tiene sus gratificaciones. Nunca me voy a olvidar cuando Pete nos planteo el mundo que quería para este film y todos nos mirábamos a las caras preocupados, preguntándonos por dentro como íbamos a poder construir semejante mundo. Y meses después, sentados en Digital Dailies, (que es una reunión en la que evaluamos las tomas finales) viendo el producto final emocionados por la belleza de lo que logramos crear. No hay nada mas lindo que poder cumplir esos retos y sobre pasar inclusive las expectativas planteadas. Y fue un trabajo de amor y sacrificio. Árbol por árbol, roca por roca. A pasito de hormigas, fuimos creando este mundo tan hermoso. Cuando veo los distintos paisajes que hicimos, veo las caras de todos los chicos que trabajaron en ese set. Las colinas de Josh, los árboles de Neil, las montañas de Dave, etc. Es muy emocionante y me produce mucho orgullo y felicidad.

Trabajar en Pixar y ser parte de estos grandes y ambiciosos proyectos suena hermoso, pero también conlleva una gran responsabilidad. La producción de las películas toma años de trabajo meticuloso ¿Qué dificultades se presentan? ¿Cómo se maneja la presión?

Si, no todo es ‘color de rosas’ como muchos piensan. Si bien trabajar en lo que uno ama es algo espectacular, no deja de ser un trabajo. Y la industria de la animación es durísima. Trabajamos largas horas y durante los picos de producción, el estrés tiende a ser bastante alto. También es difícil como artista acostumbrarse a las vueltas de la producción. Muchas veces proyectos en los que uno da todo de sí mismo durante varios meses, son cortados de la pelicula. Y acostumbrarse a no aferrarse mucho al arte producida en el estudio es un proceso que todo artista le toca hacer.

Pixar tiene una idiosincrasia y forma de trabajo muy propia Con el pre-estreno de Intensa-Mente se proyectó un corto documental de Pete Docter en donde se recorrían los estudios, y allí se pudo apreciar que el espacio y la gente es muy particular ¿Cómo es trabajar en Pixar más allá de la tarea que realizas? ¿Cómo es el espacio y tu relación con tus compañeros? ¿Sos parte de alguna tradición/broma interna?

Pixar es un lugar muy especial. Es hogar de increíbles artistas de todo índole. Y la mayoría de ellos llegan y no quieren irse más. Hay una cultura interna muy linda, en la cual se promueve la creatividad y la colaboración. No existen los egos ni los individualistas. Hemos rechazado a grandes artistas a raíz de sus enormes egos. Priorizamos siempre el trabajo en equipo, y la calidad humana. Somos como una gran familia de artistas que se alimentan de la creatividad del otro. Hay artistas de todo el mundo, lo cual también le da a nuestra empresa una idiosincrasia bastante cosmopolita.

Si bien es cierto que recién terminaste con Un Gran Dinosaurio ¿Cuál es tu próximo trabajo? ¿Qué nuevos desafíos te gustaría afrontar?

Actualmente ya estoy trabajando en nuestra proxima produccion original llamada Coco, que estrenará en el 2018.  Siento que con Un Gran Dinosaurio hemos llevado nuestros mundos a un nivel jamás antes visto. Asique tengo fe que Coco sera una pelicula enorme, con mundos ricos en estética y fantasía que ayudarán a contar una historia muy original, cargada de todos los matices que nuestras películas usualmente tienen.  ¡Más no puedo develar, lamentablemente!

 

Tomás M. Luzzani
luzzani@asalallena.com.ar

Foto de Gastón Ugarte y Peter Sohn por Fabricio Reyna, cortesía del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata

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