Festivales

26.11.20
35º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata _ Festivales

35º MDQ FILM FEST | Seize Printemps, por Fredy Friedlander

Una de varias películas de la Competencia internacional con mirada femenina tanto por su personaje como por su realizador(a) es Seize Printemps (literalmente “Dieciseis primaveras”), la única película francesa y apenas una de las dos europeas (la otra es el extenso documental español El año del descubrimiento) de esa selección. Su realizadora, la debutante Suzanne Lindon de apenas veinte años, es nada menos que la hija de dos grandes figuras francesas actuales: Sandrine Kiberlain y Vincent Lindon.

Ella es también la actriz principal de un film fresco aunque con una trama relativamente limitada que se reduce a dos personajes, de los cuales el femenino (Suzanne, su nombre) domina la historia. Suzanne parece ajena al resto de sus compañeras como lo va mostrando el film, en su reducido metraje, desde una fiesta inicial en que no se integra al baile con las demás. 

Tampoco le entusiasman mucho los “chicos”, como da a entender cuando responde a la pregunta de una amiga. Su lacónica respuesta  termina con que “es horrible evaluar y de hacerlo asigno a todos cinco puntos”.

Que la protagonista es diferente al resto lo reflejan varias otras claras señales, entre ellas, estar casi permanentemente en “compañía” de un libro de Boris Vian (posiblemente “La espuma de los días”), obra que estuvo de moda entre jóvenes de una o dos generaciones  anteriores a ella.

La acción transcurre en un barrio tranquilo de Paris, casi exclusivamente en tres sitios (colegio, teatro y un café cercano al mismo). El nombre de la sala, “Theatre de l’Atélier”, nos permite, (gracias Google) identificar el lugar (18e arrondissement), la plaza (Charles-Dullin) y hasta el café (Le Vizir), todos en la periferia de la capital francesa. (Nota: el bello teatro fue en una época el Cine Montmartre).

El otro personaje central es Raphaël (Arnaud Valois), un actor del teatro que la duplica en edad y con quien se cruza varias veces ante la mirada nada indiferente de ella. En un cruce callejero nada casual, Raphaël le pide fuego, situación graciosa ya que ella le responde “pero si tenés el cigarrillo prendido”.

El café y posteriormente la sala de teatro serán los lugares de encuentro con algunos momentos logrados, como cuando ella se va sola bailando por la calle, luego de despedirse de él. Contrasta con otra situación fallida en el bar cuando a dúo mueven sincrónicamente los brazos y la cabeza, escena que se justificaría en un film musical, pero no aquí.

La participación y los consejos de la madre en los tramos finales ayudarán a Suzanne en su intento de definir su ambigua relación con el actor.

Resulta curioso y seguramente producto de la casualidad que, de la exigua cantidad de films (diez) de la Competencia internacional, la mitad involucre a jóvenes personajes femeninos con dudas existenciales y también sentimentales. En efecto, los dos films norteamericanos, los dos asiáticos y Seize Printemps tienen todos un enfoque femenino, en parte producto de que fueron casi exclusivamente dirigidos por mujeres.

 

 

© Fredy Friedlander, 2020 

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

(Francia, 2020)

Guion, dirección: Suzanne Lindon. Elenco: Suzanne Lindon, Arnaud Valois, Frédéric Pierrot, Florence Viala. Producción: Caroline Bonmarchand. Duración: 73 minutos.

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Una respuesta a “35º MDQ FILM FEST | Seize Printemps, por Fredy Friedlander”

  1. Daniel B. dice:

    ¿Desde cuándo una película debe ser un musical para incluir escenas musicales?

    La escena que Ud spoilea de la coreografía en la mesa es una de las mejores de la película. ¿No se le ocurre que ésta y otra posterior puedan ser simbólicas, como sublimaciones de cierto acercamiento físico?

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