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17.04.15
BAFICI 2015 _ Festivales

BAFICI 2015 – Día 2

Jueves 16 de abril.

Como de costumbre, el segundo día del nuevo BAFICI fue el primero en dar paso a las más de 400 películas que podrán ser vistas en salas como las de Village Recoleta, Malba y Lugones. También marcó el arranque de las proyecciones de films de las competencias oficiales: Internacional, Argentina y Vanguardia y Género. Por la mañana, estas obras forman parte de las funciones privadas, a las que se puede acceder con credencial, pero tienen sus estrenos oficiales unas horas después, y con la presencia de los realizadores.

Una jornada en la que también comenzaron las actividades especiales, entre las que se destacó la entrega de los Premios FIPRESCI 2014, donde también se habló del fenómeno Relatos Salvajes y el lugar de la crítica ante el cine argentino más industrial. Además, fue proyectada, Dos Disparos, de Martín Rejman, quien se llevó el galardón.

Abróchense los cinturones, que todavía queda mucho por ver.

 

Los Exiliados Románticos, de Jonás Trueba (España, 2014 – Comp. Int.), por Martín Chiavarino

Viajeros posmodernos.

Una cita y un espíritu de recuperación de la substancia de una gesta romántica animan el tercer largometraje del joven director y guionista español Jonás Trueba. Partiendo de la extraordinaria biografía del activista revolucionario ruso Alexandr Herzen, creador de la publicación opositora al régimen zarista La Campana, y la de algunos otros exiliados rusos del Siglo XIX allegados a él, escrita por el exquisito e inestimable historiador británico epígono del pragmatismo historiográfico Edward H. Carr, la película de Trueba se adentra en las relaciones humanas y amorosas de un viaje a través de España y Francia recorriendo un camino filosófico posmoderno y confuso.

En Los Exiliados Románticos (2014), tres españoles parten de Madrid hacía Francia en una combi en la búsqueda de tres mujeres que aman. En el camino se enfrentan a sus propios sentimientos, afianzan su amistad, suman gente en su viaje y van encontrándose a sí mismos siempre acompañados por la música desgarrada y la presencia de la cantante española de letras áridas Miren Iza, líder de la banda Tulsa.

El opus de Jonás Trueba indaga con un tono seco y parsimonioso en las relaciones sociales, a la vez que recupera el pensamiento del arquitecto y diseñador Buckminster Fuller, conocido por patentar la estructura del domo geodésico y sus ideas sobre las sustentabilidad en el capitalismo. Con una visión posmoderna del mundo los exiliados románticos surcan las ideas modernas y discuten sobre exilio e inmigración entre otras cosas para no llegar realmente a ningún lugar y celebrar la vida y la amistad como viaje. El romanticismo se sigue disolviendo en el aire, aunque sin demasiado brío en el cine de Trueba.

calificacion_3

 

 

 

Near Death Experience, de Benoit Delépine y Gustave Kervern (Francia, 2014 – Vanguardia y Género), por Matías Orta

El escritor Michel Houellebecq forma parte de esos artistas que trascendió su profesión para convertirse en una figura reconocida por un público más amplio. Sus novelas Las Partículas Elementales y Plataforma contribuyeron en gran medida a que eso ocurriera. Y qué decir de cuando simuló su propio rapto en El Secuestro de Michel Houellebecq. En Near Death Experience vuelve a pararse delante de cámara, y como figura central, ahora componiendo un personaje.

Paul deja su rutinario y poco atractiva vida familiar y, montando su bicicleta, se interna en las montañas de Provenza. Su intención es una sola y muy específica: suicidarse. Parece el marco perfecto para tal menester: lejos de la civilización, sin más testigos que rocas y vegetación. Pero no es tan sencillo quitarse la vida, y menos cuando hay tanto para reflexionar sobre uno mismo.

Este unipersonal en medio de la naturaleza consiste en una amarga comedia sobre el desencanto, el arrepentimiento y la muerte, con momentos delirantes y oníricos en los que el protagonista dialoga con pequeñas montañas de rocas (que simula ser su familia) y hasta con la Muerte. Un papel a la medida del debutante Houellebecq, quien cautiva en cada uno de los fotogramas en los que aparece, ya sea fumando en silencio o bailando al ritmo de “War Pigs”, de Black Sabbath.

Aunque por momentos resulta demasiado contemplativo, Near Death Experience es un íntimo fresco acerca del fin de la vida, y la prueba de que Houellebecq va convirtiéndose en un todoterreno de las artes.

calificacion_3

 

 

 

Ragazzi, de Raúl Perrone (Argentina – 2014, Selección Oficial – Fuera de Competencia), por Guido Pellegrini

La adolescencia siempre es un momento filosófico, que puede ser hermoso (o no) pero que sobre todo es frágil (porque siempre es traicionado por la adultez), más todavía para los personajes de Perrone, que suelen vivir en la marginalidad. Ragazzi se divide en dos partes o movimientos –cuya opacidad narrativa, en el contexto de la cobertura de un festival, no intentaré desentrañar– que utilizan una estética deudora del cine mudo. Las imágenes se oscurecen e iluminan rítmicamente, como si respiraran, y representan tanto la inmaterialidad de lo onírico como el contacto con lo concreto: cuerpos semidesnudos, sexo al aire libre, el río.

Lo que hace un siglo atrás era una necesidad económica e industrial ahora es una elección formal. Y como toda elección, genera un sentido. El riesgo de revivir el cine mudo es conformarse con la simple cita al pasado, como lo hacen Blancanieves (Berger) y El Artista (Hazanavicius). Pero otros directores se remiten a los inicios del cine para desterrar herramientas expresivas olvidadas por el cine moderno: el canadiense Guy Maddin, que imagina cómo sería un cine ensayístico sobre los sueños; el austríaco Peter Tscherkassky, que monta violentos remixes de películas estadounidenses, inspirado en las vanguardias de los años veinte; y nuestro propio Tetsuo Lumiere, que mezcla la cultura nerd con Buster Keaton. (Estos realizadores no siempre hacen cine mudo en el sentido estricto del término, pero sí lo evocan explícita y continuamente.)

Perrone está más cerca del segundo grupo que del primero. Es cierto, no deja de homenajear a los maestros del cine mudo: aparecen los rostros y cuerpos sobreimpuestos de Amanecer (Murnau), el juicio de Juana de Arco (Dreyer). Pero la intención es extraer de la herencia cinematográfica algo relevante para el cine actual, ir más allá de la referencia posmoderna, demostrar que tales elecciones formales pueden ser incorporadas a un cine moderno, que se puede mezclar cumbia con música clásica.

calificacion_4

 

 

 

Madres de los Dioses, de Pablo Agüero (Argentina, 2015 – Comp. Arg.), por M.O.

El Bolsón, histórica cuna del hipismo y, en el caso de este documental, de cuatro madres solteras, que buscan en las tierras patagónicas un cambio de vida. De hecho, en ese lugar tan cargado de nuevas y mejores energías, cada una descubrirá sus verdaderas fe y devoción.

El tercer largometraje de Pablo Agüero está estructurado en tres partes: Apocalipsis, Iluminación y Génesis, que permiten adentrarnos en el microcosmos de cada una de estas mujeres, incluyendo la construcción, a mano, de mezquitas y la ejecución de rituales ancestrales.

El impecable trabajo de cámara y de fotografía (las tomas de los bosques y de los interiores de viviendas, con sus rayos de sol, son cuidados y evocadores, perfectos para el clima de misticismo) y la breve pero decisiva participación de Geraldine Chaplin no impiden que la narración se vuelva pesada y repetitiva. De todas maneras, Madres de los Dioses sigue funcionando como un interesante estudio del ser humano y sus distintas aproximaciones a la espiritualidad.

calificacion_3

 

 

 

Finisterre, de Paul Kelly y Kieran Evans (Inglaterra, 2004 – Heavenly), por José Tripodero

Un día en Londres podría ser el título de este documental plenamente observacional, de Kieran Evans y Paul Kelly, pero también podría ser el contraplano visual del disco homónimo de la banda Saint Etienne, uno de esos hermosos experimentos electropop británicos nacidos a principios de los ´90. La ciudad es registrada desde el despertar con la llegada de un tren a la estación Victoria para serpentear los lugares comunes, tanto de la ciudad como de los documentales retratadores de una urbe.

La estrategia, algo escondida, es la de segmentar los momentos en espacios bien definidos de la ciudad con un montaje al ritmo de Saint Etienne, a los que se les adjuntan testimonios en off un poco crípticos y un poco nostálgicos. El pasaje entre diferentes estadios del día se advierte silenciosamente, aunque no el paso del tiempo del registro de las imágenes e incluso de las palabras, la diferencia entre el 2004 y el 2015 se notan en pequeñas muestras, en la noche y en ese último bastión de la vieja parte de la ciudad que resiste (más bien resistía) con sus dinners de la época de la posguerra, por ejemplo The New Picadilly (un lugar que es mostrado en el puñado de cortos Today’s Special también de Paul Kelly, y que se puede ver junto a Finesterre).  El final circular, con el tren que nos trajo alejándose de cuadro, nos deja ese sabor agridulce de que esta perspectiva de Londres solo haya quedado registrada en este documental y que ya no exista en caso de que la busquemos en algún viaje ocasional hacia allí.

calificacion_3

 

 

 

Le Meraviglie, de Alice Rohrwacher (Italia, 2014 – Panorama), por M.O.

Da la sensación de que Gelsomina (Alexandra Lungu) no tuvo infancia. Hija mayor de una pareja de apicultores, ejerce la actividad junto a sus hermanas menores en una vivienda alejada de la ciudad. Su vida tiene que ver con abejas y miel. La rutina será alterada cuando llega un programa de televisión que premiará a una familia rural. Entusiasmada, Gelsomina accede a participar, aunque el padre (Sam Louvyck), un hombre chapado a la antigua, no está contento. ¿Podrá el concurso mejorar un provenir que parece cada vez más complicado?

Lo nuevo de Alice Rohrwacher cuenta una historia de madurez, de choques culturales dentro de una misma familia, de etapas que son quemadas a una edad prematura, donde también aprovecha para hablar de la situación política y social de la Italia contemporánea.

La joven Alexandra Lungu es quien lleva adelante la película, que cuenta con la participación especial de Monica Bellucci como la estrambótica conductora del programa e ídola de la protagonista. A veces dramática, a veces tierna, a veces cómica, Le Meraviglie demuestra que el cine italiano pasa por un momento interesante, pero será cuestión de tiempo si logra recuperar el trono de antaño.

calificacion_3

 

 

 

Ming of Harlem: Twenty One Storeys in the Air, de Phillip Warnell (Estados Unidos, 2014 – Vanguardia y Género), por G.P.

Un bizarro documental bifronte, que no logra articular sus dos mitades. Una de ellas es un retrato más o menos convencional de Antoine Yates, quien saltó a la fama cuando se descubrió que, en la privacidad de su departamento, alojaba a un tigre y un cocodrilo. Acto seguido, sus “mascotas” fueron confiscadas. Diez años después, nos volvemos a encontrar con el excéntrico neoyorquino, quien ahora recorre su antiguo barrio e intenta explicarnos su amor irracional e incondicional –¿pero cómo explicar algo así?– por las bestias salvajes, que hasta él caracteriza como indomables (precisamente, si fueron descubiertas, en 2003, fue porque Yates terminó hospitalizado por las heridas que le propinó su tigre).

La otra mitad de la película está conformada por extensas escenas en las que un tigre y un cocodrilo –que “interpretan” a los de Yates– recorren un set que recrea el antiguo departamento del protagonista. El resultado es como un programa de Discovery Channel dirigido por David Lynch. Los depredadores, tan incomprensibles y distantes para nosotros como si fueran extraterrestres, se apropian del espacio doméstico, van al baño, caminan de un cuarto a otro, deambulan por los pasillos, y lo hacen todo con tanta naturalidad que parecen humanos mutantes antes que animales. La cámara captura sus movimientos en tomas cada vez más largas, que nos obligan a contemplar la inexplicable presencia de las bestias en un contexto que no fue construido para contenerlos (es decir, el verdadero departamento, no el set). El mismo paisaje urbano que pretende cancelar lo salvaje (al representar la civilización) se convierte en el escenario donde lo salvaje cancela lo humano (al usurpar nuestro hábitat).

Da la impresión, sin embargo, que el film dispara más ideas de las que puede elaborar y profundizar durante el metraje, y que hubiera sido más efectivo si hubiera optado por una de las dos alternativas documentalistas que ensaya. Al combinarlas, se debilitan mutuamente: el ritmo de la primera mitad, marcado por las irreverentes reflexiones de Yates, es interrumpido por la parsimonia contemplativa de la segunda; y el rigor formal de esta última parte, su poderosa sensación de extrañamiento, es disipada por el clima apacible de la anterior.

calificacion_3

 

 

 

Narcisa, de Daniela Muttis (Argentina, 2014 – Panorama), por M.O.

El cine experimental tiene una muy interesante tradición en Argentina. Uno de los nombres más sobresalientes es el de Narcisa Hirsch, quien es el centro del documental de la conocer sus orígenes en Alemania, sus comienzos en la pintura y organizando happenings (donde ya se veía tu impronta audaz) y cómo nace su interés por traducir sus obsesiones marplatense Daniela Muttis.

Con testimonios de la mismísima artista y de su amiga y colega Marie Louise Alemann, podemos en formato cinematográfico. Registros fílmicos permiten verla durante rodajes, que se efectuaban con escasos recursos pero con un atrevimiento y un nivel de creatividad ilimitados. Este recorrido permite conocer parte de la vanguardia nacional de los 60 y 70, donde la libertad y la imaginación generaban obras para un público específico, que jamás dejaban de llamar la atención por su capacidad e desafiar (la misma Narcisa participa delante de cámara, a veces desnuda, a veces comiendo hígado crudo). Y además, fragmentos de sus trabajos visuales más representativos.

Narcisa no se queda en códigos sólo para entendidos en cine experimental; también resulta accesible para todo aquel que quiera adentrarse en el trabajo de una visionaria, quien en un momento del documental pronuncia una frase que la define: “El sueño está en el arte y el arte está en el sueño”.

calificacion_3

 

 

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