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04.11.11
26º Fest. Internacional de Cine de Mar del Plata

26º Festival de Mar del Plata – Algunas reseñas de films que ya vimos

Tatsumi de Eric Khoo (Un Certain Regard)

Film de animación para rendir tributo a la vida y arte del artista japonés Yoshihiro Tatsumi.

Es poco frecuente encontrar dentro del marco de la selección de un festival un film de animación. Tatsumi cuenta con características imponente y muy interesantes que lo convierten en un film que traspasa la noción de catalogar a la animación como un género menor.

Eric Khoo intenta salvaguardar la memoria del artista de animación, a través de la vivencias y pobreza por la cual tuvo que transitar el artista, alternadamente presentadas entre cortos de su autoría y el cuasi documental sobre su vida. Los cortos tienen temáticas adulta, dentro de ellas se destacan Hell, Just a Man y Good-Bye. Si bien la animación es certera y no cuenta con grandielocuentes escenas ni impactantes ediciones de efectos de sonido, en este caso el relato acompaña la acción del dibujo, nostálgico y representativo de la obra del artista. Uno de esos casos donde la historia traspasa todo tipo de formato.

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In Film Nist (This is Not a Film) de Jafar Panahi y Mojtaba Mirtahmas

Panihi, el director iraní apresado y condenado a no poder dirigir se las arregla para que su último “no film” llegue a Cannes. Con el justificativo de colocar una cámara frente a si mismo y comentar cual sería aproximadamente la historia de su próximo largo, con la conectividad a su detención domiciliaria, Panahi atiende el teléfono de su hogar, habla con sus hijos, su abogada y es visitado por su ayudante Mojtaba Mirtahmas, quien lleva el crédito de codirector y quien presentó el film en Cannes.

Por lo tanto la experiencia que involucra este film constituye todo un precedente en materia cinematográfica, un caso particular y único. Esperando la liberación de Panahi, ya en la edición anterior del festival se hizo mención y entabló un pedido de la comunidad cinéfila en protesta de la sanción ejercida sobre el director, a favor de la libre expresión. This is Not a Film no será un film maravilloso, ni disponible para el estudio de sus tomas, escenas, enfoque, pero la carga que lleva implícita es más que suficiente como para considerarlo un film relevante dentro de su carrera como director. Se puede protestar reflejando la vida cotidiana.

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Trabalhar Cansa (Hard Work) de Juliana Rojas y Marco Dutra (Un Certain Regard)

Primer film latinoamericano exhibido en la sección de qualité del festival. Trata un tema candente en el mundo y en varios films que vienen presentándose, la desocupación laboral a raíz de la crisis financiera mundial. Planteada a partir de una familia donde el esposo pierde su trabajo y debe adaptarse a la búsqueda a una tardía edad, tarea nada fácil, y las secuelas que la depresión frente a los resultados genera conflictos en el ámbito familiar y de pareja. Su mujer realiza un emprendimiento comercial, abriendo un local minimercado donde debe aprender el oficio y cómo manejar el negocio, en especial a sus empleados. El film tiene dos géneros implícitos, uno es el dramático y otro,  utilizado atractivamente a partir del suspenso, con una subtrama inquietante sobre algo que ocurre dentro del supermercado. Estos pequeños elementos hacen que Trabalhar Cansa, junto a las actuaciones impecables de los principales, sea una propuesta de cine puro, con algún altibajo o manera desacertada de plantear algunas escenas, pero con un contenido formal y poderoso, vigente y de denuncia.

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Arirang de Kim Ki Duk (Un Certain Regard)

Uno de los mejores directores que surgieron en la última década, de los más emotivos y sensitivos, quien nos brindara gemas como Primavera, Verano, Otoño, Invierno y Primavera Otra Vez, Hierro 3, El Arco y El Tiempo, está “deprimido”.

Hoy nos movilizó con lo que integraría un trabajo cuasi documental autobiográfico, donde el artista se ubica frente a cámara para contar cual si fuera su psiquiatra sus temores, sus falencias y la laboriosa tarea de hacer cine. En su caso y según sus palabras, un director de quien sus films son vistos en todo el mundo, es invitado a festivales, pero a quien actualmente se le han acabado las ideas y en la actualidad, debido a lo que considera como traiciones de sus pares en los sets de sus films, el olvido de las mayors por encargarle films, y otros tantos, lo tienen a la deriva.

Arirang, es un canto, una melodía que es vocalizada por el director, quien se presentó movilizado hasta el llanto en la sala por la gran ovación de pie y aplausos que continuaron por varios minutos tras la proyección de sus film. Ojalá se convierta en una antesala para que éste prolífico director pueda concretar nuevos proyectos y este film sirva como disparador para aquellos que lo tienen olvidado. Una excelente oportunidad para conocer al director en su intimidad, su tristeza y revisionar sus films.

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Hanezu (Naomi Kawase, Japón, 2011)

Resulta difícil aceptar el desencanto que nos produjo la última película de nuestra admirada Naomi Kawase. Es que sólo Shara justifica esa admiración y respeto, aunque se aceptara que en  las subsiguientes El Secreto del Bosque (estrenada comercialmente en nuestro país) y Nanayo (vista en el Festival de Mar del Plata de 2008) había recaído en cierta reiteración y auto-plagio, como sostuvo alguna crítica. He defendido estas películas, pero ahora (¡siempre tarde!) debo admitir que advierto ese agotamiento de una veta que aparece como demasiado recorrida por la directora.
Y, es más, en esta historia de un trío entre dos hombres y una mujer, incurre en algunas decisiones que entendemos impropias en el contexto de su obra, que no se condicen con su línea autoral. Como siempre, Kawase decide dejar de lado el peso de la Historia para asentarse sobre la construcción mítica de la humanidad (y, en concreto, del Japón). Esto que en sus anteriores películas hallaba cierta justificación y era abordado con sutileza, aquí es reiterado con una explicativa voz en off (¿la voz de la montaña?) y subrayado por una omnipresente música (un insufrible chelo) que impide disfrutar lo que siempre había sido una marca de fábrica kawasiana: el sonido y su ausencia, el uso del silencio como significante y perfecto creador de climas. No es que no existan destellos que demuestren lo que Kawase puede darnos (la presencia de la naturaleza, la bóveda que se abre con una sonoridad que remite a otros mundos); pero tensar esa cuerda que tan bien funcionaba en la citada Shara es muy difícil. Es claro que aquí no logró repetir esa proeza.

Por Fernando Juan Lima

Hors Satan de Bruno Dumont (Competencia Oficial)

Dumont sigue a la cacería de historias rurales con matices brutales, paradigmáticos, seres alejados de las buenas costumbres, extremos, reservados, fríos. Como en Flandes, Hors Satan se conduce hacia regiones en las que las creencias son vagas, imponentes. Un hombre con el “¿poder?” de sanar, curar, decidir quien muere y quien no, elemento jamás justificado, creíble, apenas barajado. En su camino, transitan personas, cruzan viajeros, una vecina con una niña enferma, abusadores y una mujer, seres que están librados a los quehaceres cotidianos de lugares muy poco cálidos ni atrayentes, de aquellos como en Peyton Place, donde pareciera nunca ocurrir nada mientras en realidad suceden importantes casos. La violencia reina, es un lugar común. Todo puede suceder en los microuniversos que plantea Dumont, un director surgido de festivales, con reminiscencias constantes a Bresson en su manera de dirigir.

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Melancholia (Dinamarca, Suecia, Francia, Alemania, 2011)

Dirección y Guión: Lars Von Trier. Elenco: Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kieffer Sutherland, Charlotte Rampling, John Hurt, Alexander Skarsgard, Stellan Skarsgard, Udo Kier. Producción: Meta Louise Foldager, Louise Vesth. Duración: 136 minutos.

Crítica previamente publicada con motivo de exhibición en el 64º Festival de Cannes.

http://www.asalallenaonline.com.ar/festivales/64o-festival-de-cannes/2383-diario-del-festival-dia-8.html

Un planeta se acerca a la Tierra, va a dar un giro transitando por la orbita terrestre y luego seguir su marcado trayecto, el margen de error sobre los cálculos de trayectoria son menores, no obstante la tensión crece y una subtrama apenas vinculada con este acontecimiento abarca más de las ¾ partes de este tedioso film: un casamiento.


El film está claramente divido en dos partes, los nombres de las protagonistas: Justine y Claire.

Una fiesta donde las conductas humanas de todos los integrantes de una familia sobrepasan la cordialidad. Kirsten Dunst, una actriz que cuida demasiado las elecciones en su carrera cinematográfica, interpreta a Justine, la mujer demandante, no certera sobre su decisión de casarse, de bajos ingresos frente a la nueva pareja (Kiefer Sutherland) de su suegra Claire (Charlotte Gainsbourg), quien gasta desproporcionadas cantidades de dinero para producir una fiesta de casamiento a todo glamour. Su padre biológico, interpretado por John Hurt ni se habla con su ex esposa (Charlotte Rampling), quien festeja brindando una de las mejores escenas del film, un discurso pre casorio excepcional.

Justine es melancólica, casi depresiva. No se acerca a su nuevo y flamante esposo, lo esquiva, reacciona de una manera muy tranquila ante el posible evento que está por suceder. Por el contrario, Claire, es lo opuesto, una mujer preocupada por su hijo, que piensa que correr por buscar refugio pueda salvarlos de la inminente tragedia a punto de suceder. Los animos, los comportamientos son diversos y Von Trier puntillosamente los exhibe con las cuidadas secuencias filmadas a más de 24 fotogramas por segundo, música incidental por detrás y una historia chata con un trasfondo de impacto esperable de un film de Roland Emmerich.

Link a conferencia de prensa:

http://www.festival-cannes.com/es/mediaPlayer/11391.html

delorenzo@asalallenaonline.com.ar

Once Upon a Time in Anatolia (Nuri Bilge Ceylan, Turquía, 2011)


Con 157 minutos de duración, sugerentemente refiriéndonos a la saga de Sergio Leone, bien podríamos pensar que “Erase una vez…” sería un film de carácter épico, realizado en ¿Turquía?.
Sin embargo Once Upon…no se caracteriza por constituir un spaghetti western ni mucho menos un western urbano, sí un film de registro único que a través de un asesinato rural comprende a un pequeño círculo de integrantes de una brigada de policías e investigadores que giran alrededor del incidente aportando sus propias historias y comportamientos, los mismos derivan en el quehacer cotidiano, las falencias, dudas e interrogantes personales de los involucrados, estando al servicio de ellos mismos por sobre la víctima. Una sociedad rural que tiene internamente cicatrices no cerradas, duelos familiares y conyugales. La intrínseca relación entre el investigador de mayor rango (una reinvención de Humphrey Bogart) y el especialista forense es colosal, se entienden con sólo miradas, no hablan más de lo necesario y sin embargo tienen el tiempo limitado para entender sus pesares conjuntamente, aliviarse con el consejo implícito y dejar la investigación limpia bajo los mejores intereses humanamente posibles para quienes cometieron desafortunadamente el feroz crímen.
Un conjunto de personajes acompañan a los dos protagónicos, repletos de matices rurales, temperamentos y comicidad. El crímen pasa a otro plano y sutilmente sin que nos demos cuenta casi, el film rota entre géneros àvidamente. Once Upon…es un film de inmersión completa, de aquellos en que la duración real y la fílmica no comparten parámetro alguno.


Las Acacias (Argentina, 2011)

Dirección: Pablo Giorgelli. Guión: Pablo Giorgelli, Salvador Roselli. Elenco: Germán De Silva, Hebe Duarte, Nayra Calle Mamani. Producción: Pablo Giorgelli, Ariel Rotter.

En el marco de una muy acotada y algo decepcionante presencia latinoamericana (las olvidables y trilladas Bonsai y Miss Bala, chilena y mexicana, respectivamente, y las más interesantes películas brasileñas O Abismo Prateaedo y Travalhar Cansa), una pequeña película, cuyo resumen argumental podía espantar a algún prejuicioso, terminó por llevarse no sólo la Cámara de Oro, sino a generar una corriente de cariño y empatía que no es habitual en un evento monstruoso (por lo extenso, inabarcable y, en algún punto, impersonal) como lo es el  Festival de Cannes.

Esta película es Las Acacias, de Pablo Giorgelli. Confirmación (si es que ella fuera necesaria) de lo extensa, rica y heterogénea que es la producción del cine de nuestro país, nos encontramos aquí con un relato que sigue la historia de Rubén (Germán de Silva), un camionero que, además de su habitual carga, debe transportar desde Paraguay hasta Buenos Aires a una joven madre, Jacinta, con su hija Anahí (Hebe Duarte y Nayra Calle Mamani, respectivamente). Road movie en el que, como lo imponen sus reglas, los viajeros no serán los mismos al final del periplo, Las Acacias logra evitar a un tiempo los peligros y tentaciones que podrían haber representado cierto costumbrismo que tanto mal ha hecho a nuestro cine (por un lapso que nunca parece terminar del todo) o el acudir a ultra-transitadas fórmulas festivaleras, como lo podría haber sido la que tiene que ver con el cansino transcurrir de la nada. El camino que se elije recorrer es muy difícil de transitar: una anécdota pequeña, evitar los subrayados, hacerse fuerte en un sólido guión (en el que dicen más los silencios y las miradas que las palabras) y en actuaciones que no podrían ser mejores. Y ese desafío es superado con elegancia y sutileza; la mutación del solitario y cascarrabias camionero se explica en la gracia y silente dignidad de la forzada pasajera y su encantadora beba. Es por ello que la creciente sensación de agridulce y serena alegría que nos transmite esta sutil historia que queremos creer de amor nos acompaña al salir de la sala. Los personajes tienen una ternura, textura y profundidad que hacen que nos interesemos en su devenir y hasta que nos ilusionemos con la improbable posibilidad de un happy ending con que piadosamente nos despide la película.

Por Fernando Juan Lima

Corman’s World: Exploits Of A Hollywood Rebel, de Alex Stapleton (Documental)

Exhibida el ultimo día de festival con la consigna “Cine en la playa”. Una pantalla gigante a orillas del mar, cientos de reposeras y una manta para cobijarse de la brisa nocturna. Una experiencia extraordinaria, donde muchos jóvenes se juntaron para despedirse del día y del festival mientras se deleitaban con una cerveza en mano. ¡Qué mejor que ver un documental sobre Roger Corman en estas condiciones!.

Corman’s World consiste en un viaje al pasado para refrescar decenas de anécdotas del veterano realizador de cine de culto y bajo presupuesto, el “rebelde de Hollywood”, conocido como uno de los legendarios descubretalentos al que se le adjudican entre otros a Coppola, Scorsese, Nicholson, Dennis Hopper, Peter Fonda, Cameron, Ron Howard, Jonathan Demme…hasta la entrega del premio honorario en la entrega de los Oscars. Corman se sienta al banquillo y responde como es costumbre en el, sin reparar en comentarios sobre sus éxitos y fracasos, mandar al frente a mas de un realizador, actor o productor que en su larga carrera lo haya decepcionado, pasado por alto o relatar situaciones vividas a lo largo de su carrera cinematográfica. Entre ellos, las discusiones con Nicholson, con quien trabajara en La Tiendita del Horror y The Terror; Corman es conocido por pagar muy poco a los involucrados en un film, más aun cuando estos son proyectos de muy bajo presupuesto, la riña con Nicholson radicaba en la mala paga, algo asi como el salario mínimo por participación dentro de las cuales también se encuentra a Robert De Niro, casualmente hoy siendo el Presidente del Jurado de la Competencia Oficial.

delorenzo@asalallenaonline.comm.ar

Juan y Eva (Argentina, 2011)

Dirección y Guión: Paula de Luque. Elenco: Osmar Nuñez, Julieta Diaz, Fernán Mirás, Alfredo Casero, Gustavo Garzón, Pompeyo Audivert, Sergio Pángaro, Karina K, Carlos Casella. Producción: Marcelo Schapces, Alejandro Israel. Distribuidora: Furgang. Duración: 104 minutos.

La sombra de la leyenda

Juan Domingo Perón y Eva Duarte fueron de las figuras más carismáticas del siglo XX en la República Argentina y el cine en general se encargó de retratarlos en distintas oportunidades, aunque se percató más que nada en plasmarla a ella, como en los films Evita de Alan Parker o Eva Perón de Juan Carlos Desanzo.

Juan y Eva de Paula de Luque se centra mas que nada en la historia de amor entre ambos en un relato que abarca desde que se conocen en 1944 hasta que él asume la presidencia en 1946, en el marco de un contexto político y social de los acontecimientos que abatieron la respectiva época.

El mayor inconveniente de la obra es que resulta muy intrascendente, intenta ser un film peronista, pero nunca se atreve a ir más allá de los simples hechos que retrata, nunca profundiza ni polemiza el entorno político ni a los propios protagonistas en sí, los cuales lucen sumamente apagados, especialmente el de Eva.

Pareciese que Juan y Eva carece de una ideología propia siendo demasiado políticamente correcta, puesto que relata hechos sumamente destacados en la historia argentina y a personajes extremadamente polémicos, pero nunca se anima del todo a tomar una posición a favor ni en contra por ninguno de los dos.

Pero a diferencia de las películas anteriormente nombradas, de Luque se centra en el personaje de Perón y quizás la correcta actuación de Osmar Núñez sea lo más destacado del film. El problema esta del lado de Eva, que es interpretada erróneamente por Julieta Díaz, la cual nunca sostiene el personaje que le tocó interpretar, aunque todo esto deriva de lo dejada de lado que está ella en la historia, ya que nunca se la presenta con esa impronta mística que la caracterizó, sino que resulta un tanto timorata y desenfocada.

Narrativamente el film también resulta muy flojo, estando preponderado por una extrema linealidad que hace que la sucesión de los hechos sea un tanto densa; en tanto que visualmente la película, que es mayormente en color, intercala imágenes con escenas en blanco y negro, las cuales no aportan nada a la acción dramática y carecen de sentido en su configuración, sólo se puede entender su incursión en tanto a una continuidad con las imágenes de archivo de la época, aunque el traspaso termina resultando innecesario.

Con Juan y Eva, se entiende que de Luque intenta realizar un film políticamente correcto, lo que conlleva una obra muy austera que por su falta de riegos termina siendo intrascendente y muy pobre en sus contenidos, ya que la historia de Perón y Duarte no solo demanda una lejana visión de una historia romántica que tanto narrativa como visualmente aparenta ser una serie televisiva, y que por lo tanto desemboca en un traspié en la carrera de la realizadora tras una interesante película como había sido El Vestido.

Por Tomás Maito


Malditos Sean! (Fabián Forte y Demián Rugna, Argentina, 2011), por M.O.



Fabián Forte y Demián Rugna, dos luchadores del cine fantástico argentino, juntaron su pasión y su talento para hacer un largometraje juntos. Un film de horror puro y duro.



Y el resultado no tiene desperdicio.



Malditos Sean! está compuesto por tres historias ambientadas en tres marcos temporales distintos, pero conectadas entre sí por un misterioso personaje que tiene contactos con fuerzas oscuras.



En 1979, durante la última dictadura militar, un grupo parapolicial ingresa en una casona lúgubre, con una anciana misteriosa… y unos ruinosos enanitos de jardín que parecen estar vivos.



En 1989, cuatro pitonisas reciben a un individuo que lleva consigo algo más que mala suerte: un siniestro demonio con hambre de venganza.



En 2003, un secuestrador y asesino, atormentado por una misión fallida, intentará calmar su dolor mediante una caja con más de una desagradable sorpresa.



Forte y Rugna demuestran que saben manejar el horror psicológico y real (los brazos ejecutores del Proceso) y el sobrenatural, todo en un mismo producto. Una jugada que tenía sus riesgos, pero de la que salen muy bien parados. Los climas y los personajes recuerdan a los mejores films de Brad Anderson, como Session 9 y El Maquinista, y de Clive Barker, director de Hellraiser y autor de los cuentos que componen los volúmenes Libros Sangrientos: pactos con fuerzas del más allá, individuos que van hacia el Mal (y no al revés) y terminan pagando con su sangre y su carne y su alma…



Entre los momentos de muerte, sufrimiento y miedo, también hay espacio para pasos de comedia puestos de manera inesperada, sin atentar contra lo demás.



Los impresionantes efectos especiales —que incluyen monstruos, disparos puñaladas y gore— corren por cuenta de Rabbid FX, empresa liderada por Simón Ratziel, quien, como en otra películas de esta movida de género independiente, también tiene un papel como actor secundario.



¿Quieren horror del bueno? Entonces Malditos Sean! es vuestra película.





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