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07.11.11
26º Fest. Internacional de Cine de Mar del Plata

26º Festival de Mar del Plata – Diario Nº 3

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Lunes 7 de noviembre.

Pero antes, a repasar algunos acontecimientos de ayer.

La organización todavía está ajustando tuercas, pero va mejorando. Los periodistas  están recibiendo los catálogos y otros recursos que aún faltaban. El clima es raro (podeás andar en remera, pero con una campera a mano) y las noches se ponen frescas. Pero el cine sigue estando por encima de todo.

A las 20 hs, en el Paseo 3, se proyectó Juan de los Muertos, primera película de zombies hecha en Cuba. Su director, Alejandro Brugués, habló antes de la proyección y respondió preguntas después, tras interminables aplausos. También ganó fans, que le pedían autógrafos. Incluso el director Alex Cox, sentado delante de todos, fue a saludarlo. Y después, el realizador se prestó amablemente para una entrevista con A Sala Llena. Muy buen tipo, Alejandro.

A la medianoche, la concurrida proyección de Bellflower confirmó el éxito de estos film en esa franja horaria.

Este nuevo día arrancó nublado, pero con promesas de grandes films e importantes acontecimientos.

Como la charla del gran Alex Cox. A las 16 hs, en el Salón Plaza, el director de Repo Man y Sid y Nancy, entre otras, habló de su filmografía y sus obsesiones, siempre con la mejor predisposición. Tan buena onda genera Cox, que recibió ahí mismo un reconocimiento de parte del festival.

Films of Fury: The Kung Fu Movie (Andrew Corvey y Andrew Robinson, EE.UU., 2011)

Tal como indica el título, es un documental sobre el kung fu en el cine.

Está contado como una historia (hecha por animación) de un muchacho que es patoteado por matones en un contexto oriental. Para aprender a defenderse, el temeroso y joven protagonista acude a un especialista que lo instruirá -a él y a nosotros, los espectadores- en el cine de piña-patada-piña. Va desde los orígenes hasta la actualidad, haciendo hincapié en actores y directores claves: Bruce Lee, Gordon Liu, Jackie Chan, Jet Li, Ang Lee, Zhang Yimou… Todo esto, ilustrado con secuencias de los más importantes films sobre el tema.

Si bien detalla correctamente la carrera de estos artistas, también hay otras personalidades que quedaron afuera, como Jim Kelly y Sonny Chiba, ídolo de Quientin tarantino, que le dio un papel en las dos Kill Bill.

Funciona como una guía básica para entender el kung fu en el cine, pero no mucho más.

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orta@asalallenaonline.com.ar

Juan of the Dead (Alejandro Brugués, Cuba/España, 2011)

Los zombies siguen invadiendo latitudes. Esta vez le toca el turno a Cuba. Hordas hambrientas van de acá para allá, devorando gente y generando terror. Un grupo de vecinos, liderados por el inefable Juan (Alexis Díaz de Villegas) aprovecha para crear un extraño pero fructífero emprendimiento: Juan de los Muertos, una pyme dedicada al exterminio de resucitados.

Fenomenal sátira política y social de Cuba,  repleta de humor  y sangre. Para que se den una idea, al principio del film, los medios locales afirman que la amenaza zombie es culpa de los Estados Unidos.

El director Alejandro Brugués no se guarda nada y se despacha con secuencias apocalípticas, escenas  subacuáticas y explosiones que no tiene nada que envidiarle a las mejores producciones del subgénero.  También profundiza en los personajes, por lo que podemos conocer bien a los protagonistas y preocuparnos por ellos.

Salvaje, inesperada, desopilante, cinematográfica, Juan of the Dead es una enorme sorpresa, además de uno de los mejores film de zombies jamás hechos.

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orta@asalallenaonline.com.ar

Tyrannosaur (Paddy Considine, Inglaterra, 2011)

Joseph (Peter Mullan) va de mal en peor. Viudo, alcohólico, mata a su propio perro y vaga sin rumbo, como si no quedara otra que la autodestrucción. Pero encuentra algo de paz en Hannah (Olivia Colman), una vendedora que trata de ayudarlo mediante rezos. Pero ella tampoco puede ayudarse a sí misma, ya que su marido (Eddie Marsan) vive maltratándola. Esta situación hará que Joseph piense en intervenir.

Durísimo drama suburbano, de esos que hay que digerir. En su ópera prima, el actor Paddy Considine logra un film crudo, pesado, atrevido. Recuerda a las películas dirigidas por los también actores Gary Oldman (Violento y Profano) y Tim Roth (The War Zone).

Mullan vuelve a confirmar que es uno de los mejores y menos conocidos actores británicos. Y Olivia Colman es la revelación en el desgarrador papel de Hannah.

Sin dudas, una auténtica patada en las bolas.

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orta@asalallenaonline.com.ar

La Vida de los Peces (Matías Bize, Chile, 2010)

Viene de ganar el Goya a la mejor película latinoamericana, triunfando por encima de El Hombre de al Lado. Este cuarto opus del joven Bize, comparte puntos en común con el cine Cassavetiano (especialmente Maridos, Sombras o Rostros), pero también del cine indie estadounidense, especialmente Richard Linklater (demasiadas resonancias con Antes del Atardecer) o podríamos vincularla con el clima de los films de Ezequiel Acuña. Lo cierto es que Bize sigue buscando historias que suceden en una sola noche, en un tiempo cuasi real. Busca el momento, lo instantáneo, lo preciso. El protagonista, Andrés, tiene 33 años y vive en Berlín. Es corresponsal de viajes y ha llegado a Chile después de 10 años de ausencia para encontrarse con sus amigos y una ex novia. La película empieza cuando se está despidiendo de todos ellos, durante una fiesta de cumpleaños. De esta forma atraviesa estados, habitaciones como si fueran capas de su vida que desea olvidar. Sus amigos tienen todos una vida asentada, familiar, centrada. Él sigue en el aire (como George Clooney en Amor sin Escalas). Durante las despedidas se va reencontrando poco a poco con Beatriz, su ex novia, quién ahora está casada y con hijas. Sin embargo donde hubo fuego…

Nutrida de una meticulosa puesta en escena, una excelente fotografía a cargo de la siempre talentosa Bárbara Alvárez, quién como siempre aporta una plástica esterilizada con el uso de lentes y fuera de foco, La Vida de los Peces, es una pieza de personajes, dónde, más allá de un admirable guión que despliega en forma paulatina, nunca subestimando la inteligencia del espectador, la información acerca del pasado de Andrés, los momentos felices, los dolorosos, las heridas que quedaron abiertas, los amores que se podrían haber dado pero no se dieron, y aquellos que se podrían dar, si no se hubiesen tomado ciertas decisiones en forma apresurada, el director y guionista, no pierde de vista a los protagonistas con notables y verosímiles actuaciones de todo su elenco.

La primer hora del film es admirable y emocionante. En los últimos 20 minutos decae un poco, debido a ciertas situaciones que se repiten y se alargan un poco, pero aún así, se confirma el gran momento que vive hoy en día el cine chileno.

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weisskirch@asallalenaonline.com.ar

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