07.08.18
FECINEU 2018 _ Festivales

FECINEU 2018: Parte 1

Del 1º al 3 de agosto se desarrolló la tercera edición del FECINEU: Festival internacional de Cine Independiente de Neuquén. Un evento que empapó de buenas propuestas cinematográficas la provincia del sur argentino, con actividades especiales dictadas y otras sorpresas.

A continuación, crónicas de lo sucedido durante las primeras dos jornadas.

 

Día 1

Miércoles 1º de agosto.

El festival comenzó su primera tanda de proyecciones a las 15 hs, en el Museo Nacional de Bellas Artes, con un muy interesante catálogo de cortometrajes y de videoclips (la flamante incorporación de este año). Por el lado de los cortos sobresalieron dos producciones de animación stop motion: El niño y la noche, dirigido por Claudia Ruiz, y The Edge, de Alexandra Averyanova, sobre dos alpinistas buscando escalar la montaña más alta. En cuanto a los videoclips, se destacó el español Las Flores, a cargo de Álvaro de la Hoz.

 A las 20 hs., el Museo también fue escenario de la apertura oficial del FECINEU, con la bienvenida por parte de su director, Ricardo de la Vega. Dos números de danza por parte de niñas de la escuela local maravillaron con sus destrezas, generando los aplausos de los presentes.

Minutos después, la proyección de la película de apertura: Corralón. Al finalizar la función, se acercaron a la pantalla el director Eduardo Pinto y los actores Pablo Pinto, Gabriela Valenti y Joaquín Berthold, además del productor Nicolás Batlle. Cada uno fue hablando de la experiencia de rodar la película en apenas ocho jornadas, con mucho oficio y mucho amor por el material. De hecho, Corralón fue realizada bajo el ala de Eusebia en la Higuera, productora de los hermanos Pinto y Luciano Cáceres, uno de los protagonistas. El actor no pudo estar presente en FECINEU, pero envió un saludo mediante un video replicado en las redes sociales.

 

Día 2

Jueves 2 de agosto.

La jornada comenzó a las diez de la mañana, con una primera tanda de cortos. A continuación, la primera actividad especial del día y del festival: Cine de terror argentino, a cargo de quien suscribe. La charla culminó con la proyección del escalofriante corto Alexia, de Andrés Borghi.

A las 14:30, uno de los platos fuertes de esta edición del festival: Natacha, la película, basada en el personaje creado por Luis Pescetti, dirigida por Fernanda Ribeiz y Eduardo Pinto. Una función a la que asistieron alumnos de escuela primera que llenaron la sala del Museo.

Natacha (Antonia Brill) y su mejor amiga, Pati (Lola Seglin) se proponen demostrar que los perros pueden ver en colores. Con este objetivo, pensado para impresionar a la directora de la escuela en la Feria de Ciencias, adopta a Rafles, un perro callejero con el que todos se encariñan.

Un film que permite mostrar el costado más amable y luminoso de la obra de Pinto (la noche anterior había presentado la muy perturbadora Corralón) y que recupera la esencia de la niñez, con su pureza, lejos del cinismo y de la pose. También forman parte del elenco Julieta Cardinali y Ana María Piccio, entre otros. Por su parte, Pescetti hace un cameo y suenan varias de sus canciones.

Luego de la proyección, Ribeiz, Pinto, Valenti (encarna a la maestra de los personajes infantiles) y Berthold (interpreta al padre de Natacha) charlaron con los jóvenes presentes. Hubo momentos emotivos, entusiasmo, risas y abrazos para Berthold, también célebre por sus participaciones en las series Violetta y Soy Luna. Una cosa quedó clara: a todos les encantó la película y esperan una secuela que, según los directores, podría ser viable.

La tarde continuó con más cortos, incluyendo varias de las perlas del festival: 17 años juntos, dirigido por Javier Fesser (director de El milagro de P. Tinto), y proveniente de Bélgica y Francia, Kapitalistis. Dos estupendas comedias que, en el fondo, hacen pensar en la relación entre las personas en el mundo actual, donde la diferencia de estatus se vuelve cada vez más marcada. Ya fuera de competencia, el documental De Azul, de Gustavo Adolfo Carbonell, acerca del músico Juan Carlos Maddío.

Luego llegó la segunda actividad especial: charla Música y diseño sonoro en el cine, que brindó Gastón A. Pereyra. A través de una serie de fragmentos (secuencias de Delicatessen y Apocalipse Now, por ejemplo), Pereyra explicó la importancia de la banda sonora en las películas. Además, mostró parte de su trabajo como compositor de música para películas y sus tareas de Foley para los efectos de sonido.

La última función de la jornada contó con una importante carga emotiva. Aimé es una versión reducida de la serie dirigida por Aymará Rovera. Nativa de Neuquén, vivió en Buenos Aires, donde actuó en producciones como la premiada Nordeste, de Juan Solanas. De regreso a su tierra natal se puso detrás de cámara de Aimé, sobre la vida de Aimé Painé, cantante de origen mapuche y tehuelche que fuera activista por los derechos de su pueblo. La historia comienza con su internación en Paraguay luego de desmayarse en pleno show, y de allí va y viene en el tiempo: nos muestra su infancia en un orfanato, su juventud durante los tiempos de la dictadura y su militancia con respecto a sus raíces.

Una producción ambiciosa, que permite conocer en detalle la vida de una mujer y su determinación a difundir la voz de su gente, con momentos oníricos que no desentonan con la propuesta. También vale destacar que el ochenta por ciento del equipo técnico y artístico es neuquino.

Rovera y parte de su elenco respondieron preguntas del público luego de la proyección, y la directora aprovechó para desplegar en todo momento la bandera mapuche. Un final de jornada que invitó a la toma de conciencia sobre la situación los pueblos originarios y su incansable lucha.

© Matías Orta, 2018 | orta@asalallena.com.ar | @matiasorta

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