Festivales

03.06.21
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#IFFR2021 | Recorrido por el Festival Internacional de Cine de Rotterdam (2), por Fredy Friedlander

Este año el Festival de Cine de Rotterdam tuvo lugar en enero, por primera vez en versión online, ya cubierta por ASL (link). Además, ha agregado una segunda parte, entre los días 2 a 6 de junio, aportando varios títulos más.

IFFR, tal como se lo conoce habitualmente, es un festival que acaba de cumplir medio siglo de existencia y en el que impacta la preponderancia de documentales, dentro de este segundo capítulo, habiéndose seleccionado algunos por su calidad e interés.  Como se verá seguidamente se trata de películas de muy diferente temática, todas de origen europeo.

Amos Gitai, la violence de l´Histoire

Dirigido por el francés Laurent Roth, es un interesante reportaje al director israelí Amos Gitai, centrado en gran parte en su extenso film L´Arene du meurtre (La arena del asesinato). Fue filmado apenas tres semanas después del asesinato de Yitzhak Rabin, dos veces primer ministro de Israel, por el extremista judío Ygal Amir, perteneciente a la derecha radical israelí. Gitai conocía muy bien a Rabin, además de compartir la ideología de su partido, opuesta a la que favorece la ocupación de territorios en Israel. Asesinado el 4 de noviembre de 1995, asistieron a sus obsequias, entre otros, el rey Hussein de Jordania y el presidente egipcio Hosni Mubarak, lo que demuestra el respeto que había generado el Premio Nobel de la Paz de 1994, compartido con Shimon Peres y Yasir Arafat. Gitai recuerda cómo lograron reproducir el asesinato, en base a filmaciones de la televisión israelí y francesa (Antenne 2) y reconstrucciones propias.

El documental de Roth no se limita al film antes mencionado y recorre parte de su filmografía, con cierto énfasis en la trilogía Home, que empezó en 1980, continuó en 1998 (Une Maison a Jerusalem) y culminó en 2005 (News from Home).  A lo largo de 25 años va mostrando como cambia la propiedad, originalmente perteneciente a un médico palestino. No se trata del único tríptico del realizador ya que existe otro (Wadi), que al igual que el anterior tiene un contenido claramente político y opuesto al gobierno del (aun) primer ministro. 

Finalmente, y sin poder abarcar todo el contenido de un documental de apenas 75 minutos vale señalar su mención a la visita a la casa de Jean-Luc Godard, que le contó su apego a la Kabbalah, su trabajo conjunto con la gran actriz Hiam Abbass (ambos viven en París) y su gusto por el uso de los planos secuencia.

 

 

 

Poly Styrene: I am a Cliché

Se trata de un documental muy diferente al anterior, al referirse a una artista fallecida en 2011, a la edad de 53 años. Poly Styrene (ninguna relación con un producto petroquímico de similar nombre) fue una artista punk que integró el grupo X-Ray Speck y luego fue solista.   

Lo interesante de la propuesta es que fue codirigida por Paul Sng (de origen chino-británico) y Celeste Bell, siendo esta última la hija de Poly Styrene. Celeste había escrito junto a Zoë Howe, el libro “Day Glo: The Poly Styrene Story” en 2019, siendo ambos los guionistas del documental. A manera de una biopic el film utiliza mucho material auténtico en poder de Celeste, pero quien a ella se refiere con su voz en off es Ruth Negga, la conocida actriz de origen etíope. 

Además del material de varios recitales, se muestra la conversión temprana de Poly Styrene al movimiento Hare Krishna sus viajes y “bautismo” en la India. La película muestra las reacciones encontradas de la hija, que por un lado menciona la bipolaridad de su progenitora y las internaciones hospitalarias. Pero por otro lado transmite emoción y cierta ternura en los recuerdos que Celeste tiene de su madre, cuando enfermó y falleció en abril de 2011.

 

 

 

Mi chiamo Francesco Totti

Alex Infascelli dirigió este documental que, por su gran nivel, no sólo debería atraer a simpatizantes de fútbol, sino también a aquellos que se interesen por una vida ejemplar; la de alguien que fue (y es) idolatrado por muchos italianos, sobre todo si son romanos (y no hinchan por la Lazio). 

Francesco Totti nació el 29 de setiembre de 1976 y como afirma al inicio del film la primera palabra que pronunció fue “palla” (pelota). Ya a los 10 años ingresó en la Associazione Sportiva Lodogiani, el tercer equipo romano (que cerró definitivamente en 2011). En 1989, se lo disputaron los eternos rivales Roma y Lazio y quien se lo llevó fue el primero. Jugó ininterrumpidamente en la Associazione Sportiva Roma (o simplemente, la Roma), hasta su partido despedida el 17 de julio de 2017. 

Cuando debutó en primera (serie A), el titular en su puesto era Giannini, quien se retiró en 1996. En ese momento Carlos Bianchi era el director técnico y, según señala el film, prefería a otro jugador (Jari Litmanen) en el puesto de Totti. Bianchi duró apenas un año, cuando al desafiar al Presidente de la Roma, le dijo “Totti o yo” y la decisión negativa lo obligó a renunciar (Nota: le hicieron un favor, ya que volvió a Argentina y dirigió 7 años a Boca Juniors, en la que fue la más gloriosa época de los “xeneizes”). 

El film se sigue con mucha atención ya que alterna aspectos de su vida deportiva, por ejemplo, jugando con Batistuta varias temporadas y también defendiendo la camiseta “azzurra”, con la que Italia y él se coronaron en el Mundial de 2006, con otros de su vida privada. Se lo muestra con la que la muy bella Ilary Blasi, su esposa desde hace más de 15 años y unos 20 años desde que se conocieron, que actuaba en televisión. 

Por la película desfilan diversas personalidades deportivas (no son reportajes), destacándose entre los elogiados: el entrenador Fabio Capello y el jugador Antonio Cassano. Entre los denostados otro entrenador: Luciano Spalletti, al que dedica palabras poco cordiales (espíritu “tan” de Totti).  Hay momentos dramáticos como cuando sufre la fractura de una pierna y rotura de ligamentos, que no le impidieron jugar el Mundial 2006.

Pero por encima de todo, emerge una figura muy querida en Italia, uno de los mayores jugadores de fútbol del mundo, con más de 300 goles señalados. Las escenas finales con su esposa y tres hijos (el mayor es varón) lo muestran feliz, al haber jugado para su único equipo durante 25 años. Todo un record para quien declara en un momento “qué bella es Roma, ciudad a la que pertenezco”.  

calificacion_4

 

 

 

© Fredy Friedlander, 2021 

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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