15.03.16
Festivales _ Pantalla Pinamar 2016

Pantalla Pinamar 2016: Bonus track – Críticas

Nuestras Mujeres, de Richard Berry (Francia, 2015 – Hoy es mañana)

Max (Richard Berry), Paul (Daniel Auteuil) y Simon (Thierry Lhermitte) son tres mejores amigos. Tienen más de cuarenta, vidas distintas entre sí, pero nunca pierden la oportunidad de reunirse para comer, charlar, reír. Pero durante una de las cenas pautadas, Simon llega tarde a lo de Max, en estado de shock, diciendo que acaba de estrangular a su mujer. De ahí, horror, desconcierto, y reflexiones acerca de la amistad, la madurez y, sobre todo, las mujeres.

Basada en la exitosa obra teatral de Eric Assus (habitual guionista de Berry), la película forma parte de la tradición de comedias francesas, que tiene como antecedentes cercanos La Cena de los Tontos y El Placard, también nacidas en las tablas. Auteuil y Lhermitte son vitalicios de estos films, y no podían faltar en esta oportunidad: la química entre ellos y Berry es el pico más elevado de esta historia. Cada uno de sus gestos y de sus diálogos vale el precio de la entrada. No pretende ser más de lo que es, pero le alcanza para cautivar a un público dispuesto a reírse pero también a pensar.

calificacion_3

 

 

 

Amasekenalo, de Paulo Pécora (Argentina, 2016 – … y nada más que la verdad)

Estrenada en 2015, Los Dioses de Agua es una de las películas que Pablo César suele filmar en el continente africano. En este caso, Angola, lo que significó la primera coproducción entre Argentina y ese país. El documental Amasekenalo, de Paulo Pécora, funciona como un diario de rodaje de esta inusual producción.

La cámara sigue a César y a su equipo desde su llegada a tierras angoleñas y se extiende a la búsqueda de locaciones, la visita a programas de televisión, los ensayos, el traslado de equipos, “Acción”, “Corte… Si bien hay algunas entrevistas a integrantes de Los Dioses…, como el actor Juan Palomino, Pécora evita caer en el típico backstage y se encarga de mostrar la relación entre dos culturas muy distintas, unidas por el cine, y también una geografía fascinante, poco o nada familiar para los argentinos.

Amasekenalo es un muy interesante y valioso documento del rodaje de una película, que a su vez funciona como una excusa para adentrarse en un mundo hasta ahora desconocido.

calificacion_3

 

 

 

Una Película de Familia, de Olmo Omerzu (República Checa – Alemania -Eslovenia – Francia – Eslovaquia, 2015 – República Checa: la creatividad sin tiempo)

Una familia checa será puesta a prueba cuando los padres salgan de vacaciones en velero junto al perro y dejen a los dos hijos en casa. Los jóvenes están en plena adolescencia: en el caso de Eric (Daniel Kadlec), los videojuegos empiezan cederle lugar al interés por las chicas, mientras que Anna (Jenovéfa Boková), la mayor, empieza a pensar más como adulta. La repentina pérdida de comunicación con los padres (varados en algún lugar del océano pacífico) hará que ambos se refugien en su tío (Martin Pechlát), y será el principio de una serie de reacciones y revelaciones.

La película se concentra en la rama principal, pero gana interés una subtrama que simboliza la desunión y la lucha interna de los protagonistas: luego del naufragio del velero, Otto, la mascota, llega a una isla desierta y deberá arreglárselas para sobrevivir. Se trata de las secuencias más cinematográficas e impactantes de la película, dignas de los films de Benji, aunque con otro nivel de seriedad y de realización.

Una Película de Familia le hace justicia a su título, y lo hace de una manera dramática, honesta, pero también con optimismo y esperanza.

calificacion_4

 

 

 

Favio: Crónica de un Director, de Alejandro Venturini (Argentina, 2015 – … y nada más que la verdad)

La figura de Leonardo Favio nunca perderá vigencia ni interés. Otra prueba de que fue y sigue siendo un cineasta único es el documental Favio: Crónica de un Director.

Una sucesión de entrevistas a amigos, familiares y colegas permite conocer íntimamente a Fuad Jorge Jury (tal era su nombre verdadero), y es posible descubrir cómo episodios y personajes de su entorno -en especial, de Luján de Cuyo, Mendoza, donde pasó su niñez- fueron cruciales para darle forma a su universo cinematográfico. También hay imágenes de las nueve películas que dirigió, pero el material más novedoso y notable es el audio de una entrevista que el director Alejandro Venturini le realizó al mismísimo Favio años atrás; los fragmentos de esta nota están distribuidos a lo largo del documental, que, como indica el título, se centra en su faceta como director.

Favio: Crónica de un Director resulta imprescindible, ideal para adentrarse en el universo de Favio por primera vez o para seguir descubriendo más sobre un genio del séptimo arte.

calificacion_4

 

 

 

Ocho Apellidos Catalanes, de Emilio Martínez-Lázaro (España, 2015 – Clausura)

Cuando se estrenó Ocho Apellidos Vascos, nadie pudo prever que se convertiría en el film más taquillero de España, superando a tanques de Hollywood. La secuela no se hizo esperar y repitió el éxito.

Ocho Apellidos Catalanes retoma a los personajes principales de la anterior: Rafa (Dani Rovira) y Amaia (Clara Lago), quienes ya no están juntos. Dani sigue su vida como camarero en Sevilla, pero volverá a preocuparse por su ex cuando Koldo (Karra Elejalde), otrora suegro, le avisa que la muchacha está por casarse en Barcelona. Viajan a esa ciudad para impedir el casamiento, pero se topan con una situación más compleja. Pau (Berto Romero), hipster y futuro marido de Amaia, armó en su pueblo una farsa para hacerle creer a su abuela, Roser (Rosa María Sardà) que Cataluña se independizó y que es potencia mundial, y supuestamente la boda será la primera a realizarse en la naciente patria. Dani, Koldo y la recién llegada Merche (Carmen Machi) se suman al engaño, mientras nuestro antihéroe romántico buscará reconquistar a su gran amor.

En la línea de la primera parte, el tono de comedia blanca esconde una mirada ácida sobre la España actual y la tensión entre regiones. Hay enredos por doquier y gags imparables, aunque el guión se pone demasiado rebuscado y la estructura básica termina siendo similar a la de la anterior. Sin embargo, el carisma de los protagonistas -principalmente, el de Dani Rovira- alcanza para llevar adelante la película.

Aún sin ser muy inspirada, Ocho Apellidos Catalanes sigue siendo divertida, y ayuda a consolidar una saga. ¿De dónde provendrán los próximos ocho apellidos?

calificacion_3

 

 

Matías Orta

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