05.09.14
Dossier

Yo estaré a un millón de años luz de casa – Adi

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Todavía no sabía que iba a ser periodista. Recién me había dado cuenta que la música que quería en mi computadora y en mi vida, definitivamente era la que escuché toda mi vida en el auto de mis padres. Tenía menos de 10 años cuando los descubrí. En plena ruta, camino a Tandil, cantaba a los gritos con mi viejo “Despiértame cuando pase el temblor”. Y así conocí Soda Stereo, así conocí a Gustavo Cerati.
Cuando indagué un poco más sobre la banda, me entristeció saber que no estaban más juntos. Y de repente, como si nada, justo en ese momento en que tuve títulos como “Sobredosis de TV”, “Canción animal”, “Zoom”, y muchos otros en mi mp3, lo vi: ME VERÁS VOLVER, la gira.

3 de noviembre de 2007, ahí estuve con una amiga y su familia. Nunca terminé de entender por qué no estaban ahí mis viejos, hubiera sido sublime. 90 mil personas me acompañaron en esa noche.

La gente estaba impaciente. Los videos de Capusotto nos acompañaban en la previa; la hicieron menos eterna. Y entonces…las luces se apagaron, la gente se abalanzó sobre las vallas, nosotros nos acomodamos a un costado y el primer acorde sonó. Las luces se prendieron y aparecieron Charly Alberti, Zeta Bosio y el gran Gustavo. Un trío totalmente dependiente: Soda Stereo no era lo mismo sin uno de los tres.

Recuerdo que lo que más me alucinó fue la puesta en escena. Me la habían contado, había leído al respecto, la había visto en videos. Pero el vivo era abrumador. Una pantalla gigante con proyecciones alucinantes, juego de luces, y ellos. Ya con ellos ahí, en pleno Monumental, bastaba.

Quedé sin voz. Canté todo, como en esos viajes ruteros hacia algún destino con mis padres. Los más grandes, aquellos que los habían visto en los ’80 con esos raros peinados nuevos, se emocionaban. Se emocionaban al verlos nuevamente en semejante escenario y se emocionaban de poder compartirlo con una nueva generación. Éramos muchos los adolescentes que saltábamos hasta que nos dolieran las rodillas.

Hubo tres canciones que me marcaron el recital, cada una por un motivo diferente: Llamé a mi viejo cuando tocaron “En la ciudad de la furia”, para tenerlo conmigo; no pude escuchar la voz de Gustavo cuando empezó a cantar “De música ligera”; y descubrí una canción que se me había perdido por ahí, “Corazón delator”.

El show terminó. La gira ME VERAS VOLVER, con 6 estadios de River Plate llenos, más varios recitales en Latinoamérica, terminó.

Había un prejuicio alrededor de esta banda. Costó entenderlos al principio dentro del ambiente. Pero lograron no sólo aceptarlos, sino también reconocer el gran talento que tenían. Cerati fue un gran compositor y músico, no sólo un cantante que dejó en la historia una de las frases más famosas -“Gracias totales”-.

En la conferencia de prensa de la gira, Cerati dijo: “Me gustaba que mis hijos vieran a Soda Stereo alguna vez”, y muchos padres lo querían también. Lo logré, estuve ahí y es el recuerdo más fuerte y más lindo con el que recordaré por siempre al enorme Gustavo.

“Poder decir adiós es crecer”. Adiós Gustavo.

Por: Fer.

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