15.06.15
Backstage _ Novedades

Superhéroes del conurbano: rodando Kryptonita

Una de las películas más esperadas de 2016 es Kryptonita, dirigida por Nicanor Loreti, responsable de la premiada Diablo.

Basada en la novela homónima de Leonardo Oyola, presenta a un grupo de personajes con características de superhéroes y villanos, del estilo de La Liga de la Justicia, pero en un contexto muy alejado de Metrópolis y otras ciudades de ficción. Juan Palomino interpreta a Nafta Súper, un posible Superman de Isidro Casanova, partido de La Matanza. Le sigue un impresionante elenco que incluye nombres como Pablo Rago, Diego Capusotto, Lautaro Delgado, Sebastián De Caro, Nicolás Vazquez y hasta el rockero Carca.

A Sala Llena estuvo presenta en la cuarta jornada de rodaje, que se llevó a cabo enteramente en el Hogar San Martín. Aquí, algunos detalles de nuestras observaciones y de la interacción con algunos de los responsables.

Jueves 7 de mayo.

Son las 16:30 y se está por filmar una escena en la que participan De Caro, en el rol de un comisario, y Capusotto maquillado de Corona, una suerte de Guasón criollo y muy personal. Nicanor da las últimas indicaciones antes de tirar toma. A unos metros, el director de fotografía Mariano Suarez intercambia un par de diálogos con el cámara. Todos lo saben: se trata de un plano crucial de la película, que involucra tres actores más: uno caracterizado de médico, y otros dos, de oficiales.

Cámara. Sonido. Acción. Sale bien. El director pide otra toma. Comienza bien, pero Capusotti olvida su línea. Toma 3. Acción. Corte. Todos conformes. El equipo mira la toma y ríe, satisfecho. Ahora, la misma situación, con plano de De Caro tropezando en el pasillo. La primera toma sale bien, pero Nicanor pide otra, no sin antes dar indicaciones sobre la caída, para lograr un efecto aún más cómico. Acción. Corte. Listo.

Son las 17 y el equipo para a comer en otro sector del lugar, con mesas y sillas.

Loreti no oculta su entusiasmo. Confiesa que el paso de comedia en la escena que se acaba de filmar responde a una idea de meter algo de humor en la película. Es muy consciente de que lleva adelante un proyecto ambicioso, que ya genera expectativa, pero se lo nota relajado y seguro de su propia capacidad.

Actores y equipo técnico de relajan durante una suerte de merienda-cena. Hablan de cine, de otros rodajes, de fútbol, de la vida. Susana Varela ya concluyó sus escenas al principio de la jornada y pronto se despide. Ya se hicieron presentes dos de los actores que intervendrán en pocos minutos: Lautaro Delgado (aún no lookeado de Lady Di, un travesti que funciona como la Mujer Maravilla del grupo) y Diego Cremonesi. Palomino, ausente debido a que el plan de rodaje de hoy no incluye escenas que requieren de su participación. Cerca de las mesas, la productora Jimena Monteoliva supervisa que todo esté en orden y, celular mediante, va organizando la jornada del día siguiente.

Aprovechamos para charlar con Capusotto, quien acaba de terminar su plato. De manera muy afable y sencilla, cuenta cómo se entusiasmó con la película y el rol cuando se lo ofrecieron. Dijo que no leyó la novela (recién pudo conseguirla hace poco), pero que el guión lo entusiasmó. Le gustó el desafío de volver a actuar en una película, y componiendo a un personaje que no sea de los que hace en Peter Capusotto y sus Videos, programa de televisión que lo tiene como figura principal. También contó que había visto Diablo, la película anterior de Nicanor, y le gustó su visión.

A las 18, los técnicos vuelven para preparar la nueva puesta. Trípodes, cables, faroles dispuestos para los próximos planos en otro sector del Hogar San Martín. Loreti y Suarez hablan de cómo será la toma, y el cámara recurre a un lente de 50mm.

En el sector de los refrigerios, llega Pablo Rango, quien interpreta a Federico, un émulo nacional de Batman. Muestra el regalo fe su hijo: un protector de celular con la cara del Encapotado, orejas puntiagudas incluidas. Pura ternura. Se suma Cremonesi, ya como Ráfaga, el Flash de la ecuación, y a los pocos segundos, Loreti, para hablar con Rago y Capusotto sobre la escena que se filmará a continuación. Los actores comprenden, luego surge un chiste y ríen. Un estupendo clima, sin duda. De Caro deleita con anécdotas cinéfilas sobre actores argentinos ligados a Hollywood. Por ejemplo, que Carla Quevedo –protagonista de 20.000 Besos, su película más reciente como director- estuvo por ser la protagonista de Drive, de Nicolas Winding Refn, cuando el personaje era de Venezuela.

Martín “Oso” Armoya, el asistente de dirección, va y viene, supervisando al elenco y buscando lo que corresponda.

Son casi las 19 hs. y toca volver al set, ya preparado para grabar la próxima escena. Los técnicos armaron una vía corta para el desplazamiento del carro de travelling. Primero se rodará un plano con Rago, quien lleva un casco con dibujo de calavera. Loreti habla con Capusotto sobre su participación en la escena. Luego le da indicaciones a Rago, ya delante de cámara.

Reaparece Lautaro Delgado… Mejor dicho, aparece Lady Di. La Mujer Maravilla más inusual de la historia de la cultura pop. A la luz de los faroles colocados del otro lado de las ventanas, camina de un lado a otro, al tiempo que Cremonesi repasa el guión, hace flexiones y simula disparar su pistola (por supuesto, no está cargada).

La máquina de humo comienza a funcionar, los actores se ubican en sus marcas, escuchan directivas de Loreti y se tira toma: plano medio de Rago de coloca la visera del casco y, tras unos segundos, Corona (Capusotto) lo increpa fuera de campo y va en su dirección. Otra toma. Es la que queda.

En la siguiente toma intervienen Delgado, Cremonesi, Rago. Cremonesi le apunta a un médico que llevan de rehén. Son increpados por Corona (aparece de 3/4 perfil negativo). Listos para filmar, ahora sí con un corto travelling. Acción. Una escena tensa, de diálogos filosos, donde Capusotto despliega el histrionismo de su personaje. Corte. Loreti da nuevas indicaciones y se tira nueva toma. Toma 3. Toma 4. Listo.

Próxima toma: misma situación, pero con un plano más cerrado, y ahora la cámara operada al hombro por Suarez. Plano medio de los súper héroes, con referencia de Corona. Se mantiene la intensidad por parte de las actuaciones. Corte. Y ahora, primer plano de Cremonesi en la misma escena. Esta vez la cámara va sobre trípode. Mismo diálogo, mismo clima áspero. Por supuesto, Capusotto no aparece en cuadro. La cámara se concentra primero en Cremonesi y pasa a Lado Di. Corte. Una toma más, desde la mitad de la escena; Cremonesi arranca su diálogo apenas Capusotto le da el pie. Cuatro intentos y listo.

Hace frío en el pasillo, y entre un plano y otro, los actores deben cubrirse con sacos o frazadas, en especial Delgado, el más desabrigado de los presentes.

Hablamos con Pablo Rago. Al igual que Capusotto, no había leído la novela. No la conseguía, pero recibió su ejemplar, autografiado por Oyola. Exhibiendo una amplia y sincera sonrisa, también manifiesta su alegría por participar en el film. Se acerca Cremonesi y comenta que, por sus libros y las fotos, Oyola le parecía un metalero agresivo, pero al conocerlo en persona, descubrió que era un dulce de leche. Ambos recordaron lo emocionado que se encontraba el autor de que adaptaran su libro.
Kryptonita está en plena marcha, y los involucrados están dando lo mejor de sí para que sea uno de los grandes estrenos del próximo año.

Matías Orta

orta@asalallena.com.ar

 

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.