27.02.18
Internacionales _ Series

Crítica: The Fall (Netflix), por Alberto Tricarico

Creada, escrita y dirigida por Allan Cubitt. Elenco: Gillian Anderson y Jamie Dornan.

Poco para decir…

Fueron muchos los que me recomendaron The Fall (La Caída, 2013-2016) de Allan Cubitt. Por diferentes razones. Yo no sé si todos los que me sugirieron esta serie la vieron, de lo que estoy seguro que casi nadie la vio completa. Son tres temporadas (2013, 2014 y 2016). La verdad que la historia completa podría durar dos horas, a lo sumo tres.

La historia empieza bien, pero de a poco va desdibujándose, ralentándose y perdiendo sentido. Irlanda del Norte es el escenario. Belfast. Un hombre de 32 años, casado y padre de dos hijos, resulta ser un asesino serial de mujeres con determinadas características en común. Stella Gibson es una detective prestigiosa que se hace cargo del caso y comienza a desentrañarlo. Este planteo lo vimos muchas veces, más desilusión todavía si el caso parece estar resuelto en mitad de la primera temporada y se enrosca y se enrosca para concluirlo al final de la tercera.

Hay al comienzo una intención interesante de trabajar a fondo la relación entre el asesino y la detective que pronto se diluye en discursos, sentencias, ideas preconcebidas demasiado modernas, demasiado de moda. El mitologema del doble prometía una nueva versión, pero por torpeza se quedó en el camino.

La heroína padece de un humanismo abstracto excesivo y perfecto, a la medida de una de las tantas ideas prefabricadas que el bueno de Cubitt intenta comunicar con urgencias progresistas. Stella no tiene marcas – o casi –, goza de una correctez impoluta, sus pocas zonas oscuras están bien lejos en el pasado y resueltas gracias – aparentemente – a la vida moderna. Comprende todo, se sensibiliza por todo, trata bien a todos y nada anómalo la acecha. No tiene frenos internos, sólo se le ponen algunos frenos externos que termina sorteando rápidamente con unas pocas lágrimas y su infalible inteligencia. Convence a todos, todos le hacen caso, y así es descripta la diégesis: Todo funciona, todos hacen su trabajo, nadie protesta, nadie se mueve un centímetro de lo que se espera de él. La idea de eficiencia técnica liberal y de éxito supremo de esa mirada técnico científica positivista comanda la serie. Algo similar ocurre en el terreno médico común, como también en el mundo forense. Todo movimiento científico de la serie parece ser perfecto: limpio, sano, transparente.

El pasado es lo oscuro – justamente lo único anómalo en la serie es el asesino y su explicación está en su pasado – que la modernidad ha logrado superar con sus adelantos técnicos, su ciencia, sus teléfonos celulares y computadoras. Parece mentira, pero la técnica también falla en The Fall. La fotografía no es gran cosa, los movimientos de cámara aburren y parecen ir por otro camino distinto al de la narración, el montaje se repite con recursos que distraen y sobre todo dilatan la acción de modo innecesario. El trabajo de sonido, al menos en su aspecto técnico, es el único recurso parejo y regular.

No hay prácticamente fuera de campo a lo largo de la serie. Todo está ahí. Todo está dicho. Diálogos – mezclados de llantos y sentimentalismo varios – que explican todo, que expresan todo, que comunican todo. No es que haya mucho que decir, pero la poca intención de sentido surge de la alegoría. Hay justos (casi todos) e injustos (prácticamente uno, el asesino, y en la tercera temporada: su abogado). No hay grises, no hay oscuridades. No hay complejos, no hay taras, no hay oscuros intereses importantes ni internas del lado bueno. Todos obedecen, cumplen, trabajan y dan soluciones casi inmediatas. Algunos pequeños enjuagues para distraer (y recordarnos que la política es algo malo), pero nada demasiado importante. Llama la atención que se tarde tanto en resolver un caso tan fácil a partir de tanta eficiencia. En definitiva no hay una tradición, y si la hubo, fue algo que se superó. Si alguna vez vivimos una forma tradicional, aquello fue algo oscuro, que ya ha quedado atrás, que la modernidad puritana británica ha solucionado, y que nadie duda en dejar en el pasado como un objeto inútil.

El maniqueísmo es exagerado e innecesario, sobre todo con el historial reciente de series de este género, que plantean infinidad de matices, de zonas intermedias y de complejidades y paradojas que suelen dar un valor, una densidad al relato, que acá es desperdiciado a partir de un humanismo vacío, donde sólo dos o tres cosas se quieren decir y justamente se dice de manera directa a través de los diálogos de los personajes, sobre todo de la detective protagonista.

La serie realiza un esfuerzo exagerado para que no pase lo que finalmente, en el último capítulo, pasa. Lo cual, no sólo decepciona a los espectadores sino que también se decepciona a sí misma.

© Alberto Tricárico, 2018 

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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6 respuestas a “Crítica: The Fall (Netflix), por Alberto Tricarico”

  1. F dice:

    Rara la apreciación, en casi todas las sentencias yo había observado absolutamente lo contrario. Pero absolutamtete. O todo es bueno o malo? Gibson está llena de matices y el lado no sicopata de un asistente social también. Los otros personajes son más simples pero están lejos de actuar siempre conforme al deber ser.
    La protagonista correcta??? Lo contrario bajo los estándares clásicos, aunq 100% honesta si es a lo que te refieres, Y más bien pulcra y desapasionada, medió lacónica tal
    Vez.
    Igual Me falta ver la tercera temporada así q tal vez cuando la termine podré apreciar porqué hasta el Momento he visto una serie tan distinta a la que tu viste. Curioso

  2. Adriana Pittaro dice:

    Coincido totalmente con esta crítica. Me molestaba leer que era una serie perfecta cuando para mí fue difícil de terminar. Con esfuerzo llegaba al final de la segunda temporada creyendo que era el final definitivo y me encuentro con un tercera temporada que dudaba si la podría soportar. Por una cuestión de amor propio la finalicé. Odié al personaje de Gillian Anderson, tan natural y espontáneo como una estatua y con la soberbia del sabelotodo. El argumento muy poco original y realmente estoy feliz de haber terminado de verla

  3. Maria dice:

    La verdad me parecionuna serie muy predecible. El asesino muy ridiculo en muchas escenas ya desde el principio habia una foto de el y este se paseaba libremente por todos lados incluso en la policia y nadie se percaro que era el o sea en vez de realzar la labor de la policia inglesa los hizo como tontos . Creo que comenzo bien pero comenzo a desbaratarse

  4. Mariana dice:

    No es una serie que trate la tematica de género sino la perversion.

  5. María Fernanda Aguirre dice:

    Me parece que viste una serie distinta a la que muchos y muchas vimos, incluyendo crítica especializada. En fin, siempre es mejor odiar, eso pasa cuando se cree que la crítica debe ser obligatoriamente negativa. Y como mujer feminista, te digo, que en tiempos actuales, la perspectiva de género de esta serie está tratada de manera fenomenal, solo que algunos aún son miopes a eso.

  6. Emilio dice:

    Excelente critica! Creo que es la peor serie que vi. Todos los papeles me parecieron muy basicos. Festeje cuando la termine pero no fue un triunfo

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