26.08.17
Críticas _ Teatro

El Tiempo Sin Mí

La vida afuera

En El Tiempo Sin Mí, la obra del dramaturgo y director Guillermo Hermida, dos hermanas huérfanas ponen a prueba su lealtad y el amor que se tienen la una a la otra a través de la decisión de una ellas de encerrarse en la casa para evadir una realidad hostil que abruma su corazón gentil y soñador.

La obra, compuesta por quince actrices y actores que representan cuatro roles, (los de las hermanas Clara y Amanda y sus respectivos amores, Ciro y Tomás) busca indagar en la creación y el fortalecimiento de lazos afectivos en un contexto que hace referencia al aceleramiento de la vida cotidiana producto de las mediatización de las relaciones sociales, la profundización del culto a la velocidad, el empobrecimiento cultural del tiempo libre y la ambición empresarial a expensas de los derechos laborales en una combinación volátil que zarandea la psiquis de los individuos.

Ante esta situación, Clara resuelve, como muchos otros, apartarse del mundo para rechazar las nuevas condiciones de convivencia y quedarse en su casa, un refugio delicadamente decorado para sobrevivir la acelerada decadencia de la condición humana. Amanda y Ciro, que al principio le llevan la corriente como una excentricidad inocente, contemplan con angustia la prolongación del encierro y comienzan a buscar salidas para una situación que cada vez se vuelve más insostenible.

Trece actrices construyen, deconstruyen y reconstruyen las personalidades de Clara y Amanda aportándole distinciones y características personales para crear un caleidoscopio de temperamentos y cualidades que se funden en las coreografías conjuntas para salir transfiguradas a las escenas íntimas. Cada una de las actrices interpreta algunas escenas creándose parejas de Claras y Amandas que cambian para disolverse y potenciarse en una sola Clara y una sola Amanda en las coreografías conjuntas.

La escenografía busca construir un espacio cálido, ameno, sobrio y melifluamente decorado con lámparas, un juego de té, películas y libros que representan los intereses y las personalidades de Clara y Amanda y su relación con Ciro y Tomás respectivamente.

A través de un guion rico en matices y referencias a productos de la industria cultural como el film de Michel Gondry escrito por Charlie Kauffman, Eterno Resplandor de una Mente Sin Recuerdos (Eternal Sunshine of the Spotless Mind, 2004), por ejemplo, y distintas obras literarias y cinematográficas, la historia va construyendo su propia lógica, atrapando al espectador en el encanto y desencanto de las exageradas ensoñaciones amorosas de las jóvenes, que idealizan el amor transformándolo en un refugio contra un afuera que no debería penetrar la tranquilidad y serenidad de un adentro cuidadosamente seleccionado, arreglado y dispuesto en su lugar.

Ya sea a través de la coreografía, las canciones, o las rupturas temporales marcadas por múltiples relojes, la obra busca interpelar al espectador al introducirlo y expulsarlo del dispositivo teatral con canciones, entradas, salidas y cambios en la escenografía que rompen con la rutina de la interpretación clásica para reflexionar, reír y pensar sobre la situación que se representa.

El Tiempo sin mí es un Proyecto de Graduación de la Licenciatura en Actuación del Departamento de Artes Dramáticas de la UNA, dirigido y escrito por Guillermo Hermida, pero también es una obra con vuelo propio en el que todos los interpretes se lucen para brillar en conjunto e individualmente en una puesta en escena maravillosa que lleva al espectador a una ensoñación tan real y comprensiva como esperanzadora y bella.

Teatro: Sala Teatrito – Universidad Nacional de las Artes, Araoz 2882 – CABA

Funciones: Sábados 20 y 22 hs

Entrada: 150 $

calificacion_5

Dramaturgia y Dirección: Guillermo Hermida. Elenco: María Eugenia Díaz Cosentino, Melina Salamone, María Rosa Micale, Lucila Julia, Iara Ekman, Sofia Nemirovsky, María Sol Huici Capra, Ludmila Elizabeth Owen, María Laura Casale Illanes, Stefanía Koessl, Mariano Luis Emilio Coria García, Luciana Quiroga, Antonella Valese, Claudio Nicolás Yanes y Mariana Cagnoli. Diseño lumínico: Malena Miramontes Boim. Realización escenográfica: Emilio Muños. Coordinación técnica: Leandra Rodríguez. Diseño de vestuario: Balma. Escenografía: Guillermo Hermida. Asistencia de dirección: Leandro Dumón. Prensa: UNA.

Martín Chiavarino

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